El sueño de la vivienda propia en Chile enfrenta un momento de máxima tensión e incertidumbre para miles de familias. Un beneficio clave que ayudó a amortiguar las altas tasas de interés está a punto de desaparecer de forma definitiva.
La alerta roja proviene directamente de la banca, donde advierten que los plazos para postular se redujeron a solo días. El agresivo ritmo de solicitudes amenaza con congelar las opciones de compra de los sectores de clase media.
Un éxito inesperado que dio fin de subsidio
La ley diseñada para durar dos años terminó siendo víctima de su propio impacto en el mercado inmobiliario. Con un subsidio que reduce la tasa en 60 puntos básicos, el interés de los compradores superó todas las expectativas. De los 50 mil cupos disponibles para viviendas de hasta 4.000 UF, las autoridades confirman que quedan menos de cinco mil vacantes.
La urgencia es total debido a que las solicitudes en evaluación duplican el saldo remanente en las instituciones.
El gremio bancario califica la medida como la política habitacional más exitosa del último tiempo por su rapidez en la colocación. Sin embargo, este mismo dinamismo provocó que los fondos estén a punto de extinguirse un año antes de lo previsto.
El futuro del financiamiento para el hogar
La desaparición de este beneficio genera dudas sobre si el mercado inmobiliario podrá sostener el leve repunte que mostraba. El Banco Central observa con cautela la situación, apuntando a que la demanda sigue siendo el factor más débil.
Ante el inminente fin de los cupos, el debate político y económico se traslada a la necesidad de una prórroga urgente. Desde el Ministerio de Vivienda ya se evalúa duplicar el alcance del programa para mantener el acceso al crédito.
El panorama para las próximas semanas será crucial para quienes tienen una promesa de compraventa firmada o en trámite. La carrera contra el tiempo comenzó y los interesados deben apurar sus gestiones antes de que el beneficio se cierre por completo.





