El sistema bancario nacional se prepara para una transformación estructural en la forma en que los usuarios gestionan sus deudas de consumo. La Comisión para el Mercado Financiero emitió una normativa técnica que redefine el cálculo y los componentes del pago mínimo en tarjetas de crédito.
Esta medida surge con el propósito fundamental de mitigar los niveles de sobreendeudamiento que afectan a una gran parte de la población.
Aunque el pago mínimo ofrece flexibilidad en momentos de crisis, suele incrementar el costo total del crédito y extender los plazos de la deuda de forma indefinida. Las autoridades advierten que amortizar solo un porcentaje ínfimo del saldo puede llevar a un deudor a tardar 180 meses en saldar su cuenta.
En contraste, el nuevo modelo busca que los usuarios reduzcan sus compromisos financieros en un periodo significativamente menor.
Estructura del nuevo cálculo y amortización obligatoria
La nueva fórmula establece que el pago mínimo se compondrá de la suma de dos elementos esenciales definidos por el regulador. El primer componente es el Monto No Financiable, que abarca intereses, comisiones, impuestos y seguros, los cuales deberán pagarse íntegramente cada mes.
Dentro de este apartado también se incluyen las cuotas sin interés que venzan en el periodo de facturación correspondiente.
[Te puede interesar] Kast genera influencia directa y 1.200 chilenos serán empleados inmediatamente tras la creación de nueva tarjeta
El segundo elemento consiste en el 5% del Monto Financiable, cifra que integra las cuotas con intereses pactadas por el cliente. Al amortizar este porcentaje específico en lugar de montos menores, el tiempo de pago se reduce drásticamente de 180 a solo 60 meses.
Bajo este esquema, la acumulación de intereses también presenta una caída sustantiva, pasando del 160% al 40% del capital inicial.
Vigencia gradual y excepciones ante crisis económica
La implementación de estas nuevas directrices se realizará de manera progresiva para facilitar la adaptación de los presupuestos familiares. La norma entrará en vigencia oficialmente en junio de 2026, momento en que comenzará a aplicarse la nueva estructura de cálculo.
La incorporación de las cuotas sin interés al monto obligatorio crecerá un 25% cada seis meses hasta completar el total en dos años.
[Lee también] Gobierno confirma nuevo pago a 8 millones de chilenos
Pese a la rigidez de la medida, el reglamento contempla situaciones excepcionales para quienes atraviesen periodos de inestabilidad financiera. Las entidades bancarias podrán conceder la suspensión del pago de la deuda por hasta dos meses consecutivos si existe una justificación ante el regulador.
Dicha deuda postergada deberá ser saldada dentro de los 24 meses siguientes para mantener el ordenamiento establecido por la Comisión. Este cambio normativo representa un esfuerzo por educar financieramente a los usuarios y evitar que las deudas se vuelvan impagables con el tiempo.





