El brillo de Hollywood no fue suficiente para evitar que una de sus figuras más emblemáticas termine en la calle. Un tribunal de California dictó una orden de desalojo inmediata contra el actor estadounidense Mickey Rourke por el impago de su arriendo.
La estrella de “Nueve semanas y media” adeuda una cifra cercana a los 60.000 dólares, lo que gatilló el fin de su contrato de arrendamiento.
Pese a ser una leyenda del cine, Rourke no respondió al litigio en los plazos legales, provocando una sentencia “por defecto” en su contra. El dueño del inmueble recuperó la posesión total de la propiedad tras meses de disputas legales que capturaron la atención de la prensa mundial.
Acompáñenos a revisar los motivos detrás de este colapso financiero y el complejo presente que atraviesa el recordado protagonista de “El luchador”.
Las razones del actor tras el impago
Mickey Rourke, de 73 años, explicó que su situación económica se deterioró gravemente tras la pandemia y las recientes huelgas en la industria.
Sin embargo, el actor lanzó una dura acusación contra el propietario, señalando que el mal estado de la vivienda fue el motivo del cese de pagos. Aseguró que, tras cinco años de residencia sin problemas, la propiedad comenzó a presentar fallas que no fueron atendidas por el dueño.
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Pese a estos argumentos, la justicia estadounidense fue tajante al otorgar el desalojo debido a la falta de respuesta formal del intérprete.
En los últimos meses, incluso surgió una confusa campaña de recaudación de fondos impulsada por su entorno cercano para intentar salvar la casa. La situación refleja el lado más amargo de una industria donde el éxito del pasado no siempre garantiza estabilidad en la vejez.
La errática trayectoria de un rebelde de Hollywood
La carrera de Rourke ha sido una montaña rusa de éxitos críticos y decisiones personales que marcaron su físico y sus finanzas. Famoso en los 80 por su atractivo y talento, abandonó la actuación en su mejor momento para probar suerte en el boxeo profesional.
Esa etapa deportiva le dejó lesiones permanentes que transformaron su rostro, obligándolo a múltiples cirugías reconstructivas con el tiempo.
Logró un regreso triunfal en 2008 con “El luchador”, papel que le valió un Globo de Oro y una nominación al premio Oscar. No obstante, la estabilidad parece haberle sido esquiva nuevamente en esta etapa de su vida, enfrentando hoy la pérdida de su refugio en California.
Su representante intentó desligarlo de las colectas públicas, pero la orden judicial ya es un hecho consumado que lo obliga a buscar un nuevo destino.





