La dirigenta del asentamiento Los Tilos de Estación Central cumplirá el sueño de ser propietaria. La Hora recorrió con ella el edificio al que se trasladará en marzo de 2012.
09 de septiembre 2011
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Académicos estudian los traslados de los santiaguinos
Por Claudia Maldonado C.
Se escucha el canto de los pájaros, se respira el aroma de unos limoneros, los perros corren entre las palmas chilenas y el ambiente de tranquilidad absoluta nos traslada por un momento a alguna zona rural. Sin embargo, estamos en pleno corazón de Santiago, en la esquina de Matucana con Av. Portales, frente a la Quinta Normal.
Los 300 metros de camino de tierra que separan al campamento Los Tilos de la calle logran aislar el ruido de la ciudad, haciendo de este lugar una especie de oasis donde las familias han construido a pulso casas y vidas.
El terreno es propiedad de la Universidad de Chile y fue tomado hace más de 40 años. Recorremos el lugar junto a Magali Maldonado, dirigenta del campamento que lleva años luchando por una solución habitacional. Y está a pocos meses de cumplir su sueño: en marzo les entregarán sus departamentos.
"Con mi marido llegamos acá hace 14 años, mi hijo John tenía cinco (hoy estudia obstetricia en la U. de Chile). Mi hija Cindy nació aquí... primero teníamos una casita de seis por seis, después la fuimos arreglando... esta casa la hicimos nosotros, yo tenía tremendas ampollas en las manos".
Magali muestra su vivienda con orgullo. "He luchado harto por los departamentos donde nos vamos a ir, pero siempre he dicho que esto me va a llevar a sentirme mal porque el espacio va a ser mucho menos. Voy a tener que ir a un sicólogo altiro", dice riendo... pero en serio.
"Voy a echar harto de menos. Acá tengo de todo, perro, gato, tuve conejos, hartas flores, un patio inmenso, es tranquilo, súper seguro" ¿Lo malo?, "con la lluvia se junta mucha agua acá afuera y no tenemos alcantarillado. Tenemos baño, ducha caliente, de todo porque nos ingeniamos y tenemos pozos, pero se nos tapan".
vivir en la nada
"La casa es mía pero el terreno, no. Es como vivir en la nada, me da susto que el día de mañana me digan 'tienes que irte' y ¿dónde vas si no tienes nada seguro?", se pregunta Magali.
Nos acompaña también Angélica Reyes, dirigenta del campamento Maestranza. Se trata de un terreno propiedad de Ferrocarriles, tomado hace más de 60 años. "Allá vivo en un espacio grande, mis hijos pueden salir al patio, les pongo piscina, pero no es mío... Yo quería tener algo propio, mi departamento", cuenta dejando entrever su anhelo de trascendencia.
Al igual de Magali, dice que extrañará el lugar donde ha vivido los últimos nueve años. "El sector es bueno, como campo, pero no tenemos alcantarillado. La luz, el agua y la casa no son de nosotros, son de Ferrocarriles. En cualquier momento me pueden cortar los servicios y cuando hay niños chicos hay que pensar en eso".
Cuenta que todo el proceso para lograr la casa propia "ha sido muy sacrificado, pero satisfactorio". Al principio su marido no la apoyaba, pero a ella le gusta ayudar a los demás. Tiene un bebé, Martín (dos años), al que dejaba con su hija Constanza (diez años recién cumplidos) para poder ir a las reuniones.
Hace unos días llevó a Constanza y a su hijo Giovanni (17) a conocer los departamentos. "Ahí valoraron lo que yo estaba haciendo", cuenta feliz.
los últimos
Los Tilos y Maestranza, junto a Hermanos Eyraud son los últimos asentamientos que quedan en la comuna de Estación Central. En 2009 se unieron y crearon el comité de vivienda "Unión de Allegados Ematí-Porto Seguro".
Gracias a sus esfuerzos consiguieron un terreno, ahorro, subsidios del Fondo Solidario de Vivienda I (gracias al cual no tendrán que pagar dividendo) y, finalmente, la construcción de un condominio con departamentos para 140 familias, esto es cerca de 600 personas. La primera piedra fue colocada en diciembre y la entrega está programada para el 10 de marzo de 2012.
Al respecto, Magali advierte: "Ese día, cuando recibamos las llaves, vamos a hacer una fiesta con todo".