Pedro Pablo Robledo

Puentealtino, usuario de la locomoción colectiva, orgulloso de ser muy común y corriente como la mayoría de la gente. Pichanguero en retiro, aún asiste a uno que otro tercer tiempo. Firme defensor del por favor y gracias a todo evento, y autodenominado como tolerante, no soporta a la gente que habla en el cine. Le molesta que las personas poden los árboles, Santiago con más verde se vería más bonito.