Columna de Carlos Melo: seguridad vial: tarea pendiente

La Hora

Miércoles 15 de enero de 2020

El año 2019, 1.555 personas fallecieron por causa de siniestros viales en Chile. La cifra es más alta que en 2018 y, más aún, que en 2017, cuando se registró el menor número de decesos por esta causa en los últimos 14 años (1.483 personas).

No tenemos que olvidar que el drama de cada una de esas familias, se produce por hechos que no son fortuitos o inevitables, sino que son fruto del descuido, la imprudencia o la desidia de diversos actores viales.

En los últimos años, varias leyes han intentado mejorar las condiciones de seguridad en nuestras calles, y han sido un aporte: Tolerancia Cero al Consumo de Alcohol, Convivencia Vial y la reducción de velocidad máxima urbana, son los principales cambios normativos. Sin embargo, seguimos sin ver un efecto en la cantidad de víctimas fatales y sus consecuencias irreparables.

¿Qué podemos hacer al respecto? En primer lugar, resulta imprescindible ampliar la fiscalización de las normas existentes. Un control permanente y efectivo genera un aumento en el cumplimiento de la normativa. En este sentido, es urgente que se apruebe el proyecto de ley del Centro de Tratamiento Automático de Infracciones en el Congreso, para poder utilizar herramientas tecnológicas en el control de las velocidades. En segundo lugar, debemos trabajar en las rutas interurbanas.

Se debe revisar las condiciones de diseño y velocidad de estas, relevando el uso de caminos secundarios. Pero, sobre todo, es imprescindible revisar las exigencias de la industria de buses que realiza ese tipo de recorridos.

Elevar los estándares, incorporando todas las herramientas disponibles para hacer estos viajes seguros, debiera ser un imperativo para las empresas del sector. Nuestro país no puede darse el lujo de ver año a año como miles de sus ciudadanos pierden la vida en las calles, sin mencionar a los lesionados y heridos con secuelas graves. Evitarlo sigue siendo una tarea urgente del Estado, pero también de cada uno de nosotros.