Columna de Marisol Durán: igualdad y constitución

La Hora

Jueves 12 de diciembre de 2019

No hay dudas de que en Chile se ha puesto en marcha un proceso constituyente. Más allá de su formalización institucional, ha irrumpido desde la profundidad de la sociedad civil y ha tenido su punto de partida en la ocupación del espacio público por la ciudadanía.

Una de sus expresiones visibles es el reciente “Acuerdo por la Paz y la Nueva Constitución”, cuyos contenidos son susceptibles de ser sometidos al debate público, como corresponde a un proceso de naturaleza democrática. En este sentido, es pertinente cuestionar la ausencia de referencias a la presencia paritaria de mujeres en el conjunto del proceso constituyente. A nuestro juicio, se trata de una materia clave para la calidad de la democracia y el sistema político que deberemos construir, por el principio de igualdad que es inherente a todo régimen democrático.

En el contexto que vive el país, nos parece que es necesario dar un paso adelante y adoptar las medidas que corresponda para establecer y garantizar el principio del equilibrio de género en la composición del futuro órgano constituyente. No sería consistente con el propósito de elaborar una nueva Carta Fundamental, con legitimidad de origen, que supere las condiciones de desigualdad y garantice la plena democracia, si la Constitución no es escrita en condiciones de igualdad por las mujeres chilenas. Lo que se construirá tiene que permitir, a nuestro parecer, un avance hacia la igualdad de género, lo que implica introducir cláusulas sobre los derechos de las mujeres.

La ONU ha centrado en este período su labor en los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible. Las mujeres tienen un papel esencial en todos ellos, pero además incluye un horizonte, el Objetivo 5, que apunta a “lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y las niñas”.

Allí radica un desafío clave del proceso constituyente en Chile. Y las mujeres deben ser protagonistas de su realización.