Columna de Hernán Fonseca: El profe Rueda se quedó solo

La Hora

Lunes 18 de noviembre de 2019

Reinaldo Rueda llegó a Chile gracias a una brillante trayectoria en el fútbol sudamericano, pero en nuestro país. Acá, el cafetalero ha vivido sus peores años.

Desde que tomó las riendas de la Roja, su trabajo ha estado lleno de problemas, y muchos de ellos provocados por quienes en el papel deberían ser sus principales aliados: jugadores, clubes y la dirigencia de la ANFP.

Los futbolistas han sido siempre su primera piedra de tope. Los líos entre Claudio Bravo y Arturo Vidal acompañaron al entrenador desde el momento de su firma, hasta luego de la Copa América, donde a regañadientes ambas figuras se volvieron a encontrar en una concentración. Si bien el cafetalero logró verlos juntos en algo que parecía imposible, los ex colocolinos se ignoran, en una actitud que se transmite al plantel y polariza al equipo.

A esto hay que sumar el lío por la capitanía, algo tan simple pero que para Rueda significó un verdadero dolor de cabeza. Gary Medel asumió la cinta, pero la vez que al “Pitbull” le tocó estar ausente Charles Aránguiz se negó a portarla y el liderazgo cayó en el joven Paulo Díaz.

Hablando del “Príncipe”, siempre de bajo perfil, fue el primero en saltar para que la Roja no jugara su último partido antes del arranque de las Clasificatorias, en algo que otra vez molestó al entrenador.

¿Y la ANFP? Al asumir en Quilín, Sebastián Moreno dudó en continuar con el proceso de Rueda en Chile, pero finalmente se convenció. El respaldo sonaba sólido, pero a la larga no se ha visto reflejado en distintas actitudes, donde el ex mandamás de Cobresal por lo general se ha cuadrado con los clubes. En esa sintonía, el caleño tuvo que cancelar un par de microciclos ante el reclamo de los equipos, y la gota que colmó el vaso fue la cancelación de un cuadrangular amistoso sub 23.

El ciclo parece terminado, el DT ya no tiene aliados y él merece partir en paz.