Columna de Verónica Aranda: reformas profundas

La Hora

Martes 12 de noviembre de 2019

Hoy en Chile, las masivas manifestaciones autoconvocadas y transversales interpelan a nuestras instituciones, porque no han tenido la capacidad de observar las demandas y ajustarse a ellas: bajos sueldos, falta de atención oportuna y de calidad en la salud pública, precios altos de medicamentos, servicios básicos de altos costos, calidad y gratuidad en la educación; comprendida como un derecho y no un bien de mercado, un sistema de pensiones justo y digno para las personas, más aún, una desigualdad que afecta desproporcionadamente a las mujeres.

La contracara lo demuestran las cifras, al 8.11.2019 el INDH reporta 5.565 personas detenidas (mujeres 849, hombres 3.941 y niños/as y adolescentes 622), heridas en hospitales 1.915, de ellas 182 personas con heridas oculares. En el caso de las mujeres se han registrado desnudamientos, amenazas, tocaciones y violaciones.

En 9 años de historia el INDH ha presentado 33 querellas contra carabineros por torturas sexuales, 17 de ellas se han presentado entre el 17 de octubre y 5 de noviembre.

Graves y reiteradas violaciones a los derechos humanos, amparada en una violencia policial y la ausencia de una respuesta pública que parece olvidar que el fundamento de los derechos humanos es la dignidad de las personas y de los pueblos. La violencia no puede ser una herramienta de control social.

Necesitamos romper con la política ensimismada que desconoce el conflicto, que niega, aminora y relativizan hechos, y no escucha las demandas ciudadanas como un interlocutor válido y legitimado que se pronuncia con el propósito de irrumpir el monólogo de la política instituida.

Requerimos un pacto social que permita cambios de base, y ello significa avanzar, primero hacia una nueva Constitución Política paritaria y en la que se garanticen los derechos sociales.

* Dra. en Ciencias Sociales, académica, Universidad de Chile, integrante de Red Ciudad Futura.