Columna de María Jaraquemada: "Participación"

La Hora

Jueves 07 de noviembre de 2019

Uno de los temas que se ha abierto a la discusión pública a raíz de la crisis social y política y las masivas manifestaciones, es la distancia entre las instituciones políticas -principalmente el Gobierno, el Congreso y los partidos políticos- y la ciudadanía, que no se siente representada y/o escuchada.

Algunas voces plantean la necesidad de una nueva constitución y, como mecanismo para llegar a ella, una asamblea constituyente. Esto no es algo nuevo y se levantó fuertemente por un movimiento social durante las elecciones de 2013, lo que incluso llevó a la Presidenta Bachelet a realizar cabildos ciudadanos y proponer, a 4 días del término de su gobierno, un proyecto de nueva constitución al Congreso.

Nuestro país ha sido destacado en la región en temas de transparencia del Estado y anticorrupción. Sin embargo, una deuda aún pendiente es mayores mecanismos de participación ciudadana. Desde el año 95 ha habido 18 proyectos de ley que intentan instaurar la iniciativa ciudadana de ley, sin embargo han tenido prácticamente un nulo avance.

Gran parte de los países de nuestra región también cuentan con este mecanismo, en el cual cuando se juntan un número mínimo de firmas, un grupo de ciudadanos organizados puede pedirle al Congreso que discuta una materia. En muchos casos existen restricciones, por ejemplo, materias constitucionales o que implican gasto del Estado.

Si revisamos los resultados de los cabildos ciudadanos realizados durante el gobierno pasado, en todas las instancias (consulta individual, encuentros locales, cabildos provinciales y regionales) la primera mención de instituciones para incluir en una nueva constitución se referían a las de participación ciudadana.

Si bien lo anterior no será la panacea para acabar con este malestar social, sí puede constituir una herramienta importante para canalizar diversas demandas a nuestros representantes y acercar la política a la ciudadanía. Hasta ahora, no se ha visto la voluntad política, esperemos que se aproveche la ventana de oportunidad.