Columna de Daniel Fuenzalida: austeridad del parlamento

La Hora

Viernes 29 de noviembre de 2019

Para muchos la noticia pasó inadvertida. Sin embargo, es imposible no detenerse la información revelada: durante los últimos cuatro años el Senado compró más de 7 mil botellas de alcohol. Sí, leyó bien: ¡Siete mil botellas!

En tiempos donde la voz de la ciudadanía exige respuestas concretas a múltiples necesidades -salud, educación, vivienda, pensiones, etc.- encontrar este tipo de informaciones indigna a buena parte de la población. El informe periodístico, citando fuentes de Transparencia, asegura que el Senado, entre licores y vinos, gastó 30 millones 845 mil 908 pesos para adquirir 7.304 botellas.

Los cuestionamientos al Poder Legislativo no son nuevos. Cada cierto tiempo, con mayor o menor fuerza, se cuestionan los gastos de diputados y senadores. Las críticas apuntan a que sus privilegios son otorgados con dineros fiscales; es decir de todos los chilenos.

Hoy está en tela de juicio la compra de alcohol. La austeridad que debe primar en todos los poderes del Estado queda obsoleta al conocer cifras que escandalizan y abren importantes brechas de análisis y críticas.

Y cómo no si los datos entregados por la Cámara a los órganos fiscalizadores son cada vez más indignantes: el año 2017 se produjo el mayor gasto: por 2 mil botellas de vinos se pagó $7.978.268. El 2015, en tanto, el mayor gasto fue de $4.417.816 por 628 botellas de licor (no se específico de qué tipo).

Caramaradería de los representantes del Poder Judicial que cuesta caro al Estado chileno. Por lo mismo, sería bueno emitir una señal ejemplar y de paso informar a la ciudadanía que el alcohol en exceso produce adicción y enfermedades crónicas, como el alcoholismo.

Hoy el país pasa por un delicado período de efervescencia social. Por lo mismo, las sensibilidades están a flor de piel. Por lo mismo, revelar este tipo de situaciones lejos de echar leña a la hoguera nos debe llevar a la reflexión y al análisis sobre el mejor país que todos soñamos construir.