Columna de Hernán Fonseca: ¡Feliz 18 de septiembre!

La Hora

Lunes 16 de septiembre de 2019

Hoy arranca la semana de Fiestas Patrias, y el país se unirá entorno a una empanada o un buen asado.

Los de izquierda y los de derecha son capaces de compartir un choripán; quienes creen en el matrimonio igualitario y quienes se niegan a la unión de dos personas del mismo sexo, pueden compartir sin problemas un vaso de chicha, e incluso las posturas religiosas quedan de lado a la hora de comer un buen anticucho. Todos en estos días somos chilenos y, como en pocas veces, remamos para el mismo lado.

Si tan marcadas diferencias pueden quedar de lado en las cercanías de una parrilla, ¿cómo los muchachos de la Roja aún no pueden mirarse a la cara y pensar en el éxito de la Selección?

Han pasado dos años desde que el equipo se polarizó. Por un lado los “Vidalistas” y por el otro los “Bravistas”. El tiempo pasa y no se acercan las posturas.

Claudio Bravo volvió a la Roja justo cuando Arturo Vidal prefirió seguir entrenando en Barcelona (también asistió al cumpleaños de su novia), y el cara a cara no se pudo dar.

La próxima cita será en octubre, y cuando todo parecía ir por buen camino, el arquero del Manchester City insiste en exigir el regreso de Marcelo Díaz, quien ha mantenido diferencias con el “Rey”, mientras el volante del Barcelona decidió mantenerse al margen de comentar cualquier tema que tuviera que ver con la Selección.

A la distancia, Vidal hizo como si la Roja no existiera, pero sí se dio tiempo para saludar a Gabriel Arias por redes sociales en el día de su cumpleaños, justo el jugador llamado a dejar a Bravo fuera del equipo.

Así, la lucha de fuerzas para determinar quién tiene más poder al interior del equipo sigue sin tregua. Los involucrados parecen olvidar que la Selección es el equipo de todos y que no es el escenario para sus rencillas. Y, como en el resto del país, llegó el momento de un buen asado y de remar para el mismo lado. ¡Felices Fiestas Patrias!