Columna de Valeria Essus: deudas pendientes

La Hora

Martes 17 de septiembre de 2019

Son de público conocimiento los avances que ha tenido Chile en el desarrollo de políticas para enfrentar el cambio climático, principalmente en materia de mitigación y adaptación. Sin embargo, en la actualidad existen varios instrumentos de gestión ambiental que no consideran estas variables sumamente relevantes. Uno de ellos, es el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA). Lo anterior, pese a que la Comisión Asesora Presidencial de 2016, definió que se considerarían de forma expresa.

A la fecha, la deuda está pendiente, ya que no se ha materializado ni incluido en los proyectos de ley que se han presentado para modificar este instrumento.

A pesar de ello, el Plan de Acción Nacional de Cambio Climático contempla la medida que busca “Incorporar el cambio climático en otros instrumentos de gestión ambiental existentes y otros de gestión pública”. En particular, para el SEIA, se espera que a partir de 2021 se incorpore este enfoque, además de la elaboración de Guías.

El desafío para la evaluación ambiental de proyectos, será dirigir aún más su atención a variables asociadas a los riesgos naturales, a los componentes ambientales con mayor vulnerabilidad, a las zonas mayormente expuestas a los efectos atribuibles al cambio climático, y que obligará a una mayor planificación de las condiciones y lugares de emplazamiento de los proyectos, junto con un mayor desarrollo de los planes de prevención de contingencias, de emergencias y de medidas ambientales.

Es indispensable analizar metodologías que permitan contar con predicciones y evaluaciones de impactos ambientales que consideren esta variable que preocupa al mundo entero, pero, que a su vez no subvaloren la magnitud, ni invisibilicen los impactos, lo que generaría un efecto distinto al esperado, contando con medidas y seguimientos inadecuados.