Niño sufrió bullying homofóbico: debió ser retirado del colegio

La Hora

Jueves 22 de agosto de 2019

Un estudiante de sexto año básico de la Escuela San Lázaro de La Salle sufrió desde abril pasado a la fecha diferentes episodios de discriminación y abusos por su orientación sexual. Como consecuencia, el niño cayó en una profunda depresión y angustia.

“Otros alumnos lo venían molestando por su orientación sexual, diciéndole marica y maricón. No le permitían comer tranquilo en horario de almuerzo, le lanzaban comida a la cara, lo hostigaban al ir al baño, le quitaban la mochila, sus cuadernos y lo pateaban en el suelo”, denunció su progenitora al  Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh).

La madre solicitó apoyo al colegio para frenar las burlas, pero el niño nunca recibió la ayuda necesaria, hasta que de 1 de agosto pasado sufrió un nuevo brutal abuso, esta vez en manos de otros 20 compañeros.

Aquel día un profesor le encargó que cuidara la llave de la sala de clases en horario de almuerzo. Sus compañeros le pidieron que abriera la puerta antes de tiempo y, al negarse a ello, fue víctima de un gravísimo episodio de bullying.

“Lo amenazaron y le dijeron insultos de carácter homofóbico, lo cual terminó en una persecución por el colegio de un grupo de 20 compañeros, quienes decían que ‘había que pegarle al maricón’. Mi hijo terminó escondido en el laboratorio del colegio, llorando sin protección, ni resguardo de ningún adulto del establecimiento”, denunció la madre.

En una hoja de cuaderno, el propio niño relató lo sucedido y dando a conocer los nombres de cada uno de los alumnos que lo agredieron, así como los insultos que le propinaban.
En el texto el niño pide al colegio que “por favor hagan algo” y dibuja una lágrima. Añadió que todos los compañeros le dijeron “abre la puerta” y “casi todos” lo trataron de “maricón”. Otros le señalaron “sirve para algo maricón”, “uy el weón va a acusar, maricón culiao” (Sic), “puta el weón” (Sic).

Movilh entregó su apoyo

“Por determinación de especialistas (psiquiátras y sicólogos) y debido al riesgo de que las amenazas se concreten, debimos retirar a mi hijo del establecimiento con severos daños emocionales, miedo de volver al colegio, angustia, baja autoestima, pesadillas, entre otros problemas”, añadió la madre, al citar certificados médicos a los cuales el Movilh tuvo acceso.

El retiro fue informado al colegio el 7 de agosto de manera presencial en una reunión de apoderados del curso, por lo que el niño deberá cerrar el año con exámenes libres.

“Lo vivido por el niño y su familia es sobrecogedor, brutal, inaceptable. El Liceo no estuvo bajo ningún punto de vista a la altura de las circunstancias, además de ser un peligro para otros alumnos/as LGBTI. Hemos enviado una carta de repudio al colegio, al tiempo que estamos asesorando a la familia para que este vil atropello, ya denunciado a la Superintendencia de Educación, no quede impune”, señaló el dirigente del Movilh, Rolando Jiménez.

 

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