Columna de Daniel Fuenzalida: Deportistas y rehabilitación

La Hora

Viernes 09 de agosto de 2019

Noticias de deportistas que consumen esteroides son comunes en nuestras vidas. Cada vez que son detectados -por exámenes previos a competencias de alto rendimiento- son descalificados, pero pocos reparan en lo que pasa con esa persona. ¿Es capaz de superar su adicción?

El aumento de masa muscular y fuerza son, en gran medida, los motivos para entrar en el túnel de las drogas. El fácil acceso a este tipo de sustancias se suma a esta ecuación fatal donde se vive en una falsa realidad, una nube ficticia con capacidades que no tienen.

La historia nos señala que ya en la antigua Grecia los atletas consumían estimulantes con el fin de fortalecer sus músculos. Y en el siglo XIX hay antecedentes concretos de deportistas (ciclistas, según la literatura científica) sorprendidos con cafeína y hasta cocaína en su torrente sanguíneo.

Hoy, tras ser detectados, los deportistas son eliminados de las competencias. Sin embargo, el problema no termina ahí. Muchos continúan el consumo y en casos diagnosticados clínicamente lo multiplican, ya que no temen ser sorprendidos. Ellos entran en una carrera donde la autoexigencia prevalece y donde cada vez el límite está más allá.

Detener el consumo significa para ellos un cambio en su estructura física (músculos y fibra), lo que constituye un atentado a su autoestima. Clave resulta el tratamiento sicológico con una terapia eficaz. Dicho sea de paso, todo en el marco de una persona que se reconozca como enfermo. Ahí -a juicio de especialistas- parte el camino a la rehabilitación.

En los años que llevo conociendo casos de personas que caen en el consumo de estas sustancias, me he percatado que no existe un denominador común más que el deporte. He participado en charlas con atletas, nadadores, triatletas, etc. Ellos naturalizan la utilización de esteroides y no se percatan de que su anatomía, lejos de fortalecerse, se deteriora.

Está probado que en las mujeres este tipo de sustancias provoca trastornos en sus ciclos menstruales, engrosamiento de la voz y vellos en todo el cuerpo; en los hombres, los efectos más comunes son la reducción del tamaño de los testículos y el crecimiento de senos.

*Director ejecutivo de Contradiccion:  www.contradiccion.cl