Columna de Cecilia Gutiérrez: Falta de amor

La Hora

Jueves 18 de julio de 2019

Canal 13 le tenía fe a “Amor a la Catalán”, la teleserie vespertina que estrenó en con éxito aprovechando las transmisiones de los partidos finales de la Copa América. Sin embargo, ese auspicioso primer impulso no alcanzó para que mantuviera el interés de la audiencia.

Es que recurre a la probada fórmula del amor imposible de una pareja de familias rivales, pero mezclando tramas que hemos visto incansablemente en teleseries extranjeras y chilenas: el hombre que en cuyo funeral se revela que tenía otra familia, herencias divididas, diferencias de clase y hermanos (que resultan no ser hermanos) que se enamoran. Todo, supuestamente, en tono de comedia. Ahí, radica uno de los principales problemas de esta producción, comedia no significa parodia, los personajes, como el de Ximena Rivas resultan una caricatura que da más pudor que risa.

Las historias no presentan novedad ni son atractivas, si bien, nadie dice que hay que hacerlas originales, si las vas a repetir, que no se note. Pero a “Amor a la Catalán”, le falta precisamente hacer honor a su nombre, le falta amor, pareciera que fue hecha con poco cariño, más como un intento de mantener las producciones dramáticas que por entregar un producto de calidad.

Cabe si, destacar la actuación de Tamara Acosta, que venía de otra excelente interpretación en Pacto de Sangre y, logró despegarse del drama y amoldarse a la comedia y con un oficio que da gusto.

Es de esperar, que esto, junto con el traspié de “Río Oscuro”, no terminen por sepultar la realización de teleseries por parte de Canal 13, que ya cerró su área dramática y optó por externalizar sus producciones.

Las teleseries siguen siendo parte importante de la tv y sería una lástima que se extinguieran como ya lo están haciendo.

*Periodista, escritora y crítica de televisión