Columna de Hernán Fonseca: Éramos tan felices

La Hora

Lunes 03 de junio de 2019

La Selección merece respeto, y los jugadores, los mismos que le dieron a Chile el bicampeonato de América, parecen haber olvidado la responsabilidad que significa defender los colores de la Roja.

En 11 días arranca Brasil 2019 y de lo menos que se habla es de fútbol. Los cahuines están a la orden del día, en un plantel que está completamente polarizado.

Por un lado están pesos pesados como Arturo Vidal y Gary Medel, mientras que en el otro lado del cuadrilátero de pelambres está el marginado Claudio Bravo.

El capitán merecía estar en la Copa América. Es más, era un obligación llevarlo a Brasil, pero el DT Reinaldo Rueda, no tuvo el liderazgo para imponerse ante sus dirigidos.

Claro, existía la amenaza de una renuncia masiva a la Roja, y para “evitar la fatiga”, como decía por Jaimito el cartero, el cafetalero esquivo los problemas y decidió prescindir del meta del Manchester City. Sí, Claudio Bravo pertenece a uno de los equipos más poderosos del mundo.

Queda una sensación extraña, mientras las indirectas entre unos y otros no se detienen.

Mientras Arturo Vidal demuestra su poderío sumándose a la Roja el día y hora que él decidió (el sábado sorpresivamente cuando se le esperaba hoy lunes), el ex capitán fue figura en el avant premiere de la película de Alexis Sánchez, para luego posar junto a los trofeos de Copa América en el lanzamiento de una marca deportiva.

¿Casualidad? Hay que ser muy inocente para creer en algo así. El espectáculo que estamos presenciando es un verdadero gallito, donde sólo se busca imponer el más fuerte.

La Roja está partida en dos, y las imágenes de la “Generación Dorada” abrazada junto a la gloria, serán parte del pasado. Hoy sólo nos queda atesorar el archivo, y darnos cuenta que éramos tan felices y nunca lo supimos.