Anita Alvarado recuerda duros momentos en Japón

La Hora

Viernes 07 de junio de 2019

Este sábado la “Divina Comida” programa prime de CHV, tendrá de invitados a Roberto Vander, Andrés Longton, Karin Yanine y Anita Alvarado, quien confesó que todo lo que ha hecho es por sus hijos: “Cuando tuve a Angie, yo dije no le voy a dar cachitos a mis papás. Dejé a la niña de 20 días y trabajé en frigoríficos, en vidrierías, decoradoras de porcelana y conseguí puertas adentro con unos árabes. Salía los domingos e iba a ver a mi hija”, confesó la empresaria.

También relató un episodio cuando Angie se enfermó de chica. “Estaba deshidratada, me acuerdo de ver a mi hija llena de agujas aquí, en la cabeza, y me dio tanta pena, (…) y dije, nunca más un hijo mío se va a enfermar ni va a pasar por cosas por falta de dinero y ahí me puse perra, fría y firme”, aseguró.

Anita contó que tras el incidente decidió volver a su trabajo pero no había cupo, “ahí un japonés se me acerca, ‘tú muy bonita, ¿quieres ir a Japón?’ En dos días me tuvieron el pasaporte. No tenía susto de nada. Sabía que nunca más mi hija ni mi familia iban a ser pobres”, comentó.

Ya en Japón Anita vivió uno de sus momentos más complicados cuando empezó a trabajar. “Salen las japonesas y empiezan a sacarse la ropa, y dicen ‘ya mañana les toca a ustedes’. El primer trabajo que tuve fue sexo en vivo ¡frente a 500 huevones! No tienes otra opción si ellos son tus dueños. Por el hecho de haberme llevado les tenía que pagar 12 millones y medio, uno se demoraba tres años en pagar la deuda. Tu te arreglabas entre shows, y tenías que buscarte tus clientes en la calle. En esa época dormía en un departamento con 37 mujeres”, afirmó la Geisha entre platos.