Consejos para evitar ser víctima del mortal monóxido de carbono

La Hora

Viernes 24 de mayo de 2019

Tras la muerte de seis turistas brasileños por inhalación de monóxido de carbono (CO), en Santiago Centro, surgen dudas respecto a síntomas, tratamiento y prevención, sobre este gas sin olor pero muy peligroso. El denominado «criminal silencioso”, tiene la negativa particularidad de no permitir a las afectados, darse cuenta que se están intoxicando. En altas concentraciones, este tipo de contaminación intradomiciliaria puede llegar a ser 3 a 10 veces más perjudicial que la que se da en el exterior.

El CO actúa en dos puntos cruciales produciendo su efecto de intoxicación. “Uno es desplazando el oxígeno para poder acoplarse a la hemoglobina de los glóbulos rojos, haciendo que éstos se vuelvan inútiles para el transporte de oxígeno y el otro a nivel intracelular, interfiriendo con el metabolismo base de la oxigenación biológica”, explica Andrés LLarena, director del diplomado de Medicina Hiperbárica de la U. San Sebastián.

De acuerdo al experto, este mortal gas puede encontrase en el humo de la combustión, como es el expulsado por automóviles y camiones, estufas y sistemas de calefacción, entre otros artefactos, y su riesgo es cuando se acumula en lugares que no tienen una buena circulación de aire; y sus síntomas son: dolor de cabeza, mareo y confusión, náuseas, vómitos y dolor en el pecho.

Recomendaciones que pueden salvar su vida

Para prever estas situaciones, es necesario tomar medidas de seguridad que prevengan accidentes por inhalación de gas. La académica de la Escuela de Biotecnología y Medioambiente de Universidad de Las Américas, Andrea Cisternas, entrega tres consejos prácticos para evitar ser víctimas del monóxido de carbono:

Correcta instalación: Los artefactos deben ser homologados y certificados por las autoridades competentes, prescindiendo de conexiones artesanales que puedan perforarse o dañarse con facilidad. A su vez, los instaladores deben contar con el registro respectivo en la Superintendencia de Electricidad y Combustibles.

Revisar periódicamente –al menos una vez al año– las instalaciones interiores y los artefactos de gas: Una mantención apropiada asegura que los conductos no acumulen suciedad, estén bien conectados y siempre libre de obstrucciones. Revisar conexiones, reguladores y mangueras, a fin de detectar oportunamente posibles focos de fugas. Los edificios residenciales deben tener aprobado el sello verde de sus instalaciones de gas, de acuerdo a lo que establece la norma.

Ventilación adecuada: Los sistemas de ventilación de puertas o muros nunca deben ser obstruidos por objetos, sino mantenerse libres para asegurar un flujo de aire mínimo y evitar que se concentre monóxido de carbono en lugares cerrados. Si de todas maneras detecta fuga, ventile inmediatamente el lugar y nunca busque el escape de gas con un fósforo.