Columna Michael Boys: una semana para La Roja

La Hora

Lunes 22 de abril de 2019

El director técnico de la selección chilena, Reinaldo Rueda, se ha estado desplegando por Chile para conseguir el apoyo de los clubes en una petición muy concreta: que el Campeonato Nacional se detenga una semana antes de lo previsto y le brinde al equipo nacional más tiempo de preparación para la Copa América.

Varios elementos llaman la atención de esta cruzada.

Primero, que deba ser el propio entrenador quien tenga que tocar puertas. No es su culpa, ni de sus interlocutores. Pasa por un problema estructural del fútbol chileno, que éste ha escondido bajo la alfombra por décadas: la administración conjunta de la Federación de Fútbol y la liga profesional (la ANFP), que se traduce en que los clubes dirijan la totalidad de los designios del balompié criollo, y no sólo los de su competencia.

Segundo, que Rueda sienta que requiere más entrenamiento, cuando ha tenido un año y medio para preparar su primer partido oficial. Cierto es que parece tiempo suficiente, pero la ausencia de resultados y -lo que es más complejo- de un patrón de juego confiable, lo obligan a solicitar más trabajo en el laboratorio. Tan válido como necesario.

Y tercero, que el colombiano encuentre resistencia en su solicitud. Es verdad que no estaba en el calendario original, pero éste tiene espacio disponible y el beneficio para La Roja es indudable.

Este último punto es el que debería gobernar el fondo de la decisión: el éxito de la selección es una inyección anímica y económica para todo el fútbol chileno, y resulta imprescindible alinear todas las acciones en pos de ese objetivo colectivo.

Gana La Roja, y ganan todos.