Columna Daniel Fuenzalida: test y debate sobre drogas

La Hora

Viernes 05 de abril de 2019

En hora buena. Mientras el Presidente Sebastián Piñera lanza el programa “Elige vivir sin drogas” en el Parlamento, la diputada RN Camila Flores insta a sus colegas a someterse a un test express para detectar estupefacientes.

Días de reflexión en torno a un problema país. Dos poderes del Estado manifiestan su opinión y más allá de los detractores, las iniciativas logran debate y conciencia en torno al alto consumo de sustancias ilícitas.

Mi idea no es apoyar a un determinado sector político. Este análisis va por el lado de agradecer a quienes toman partido por un tema sensible que afecta transversalmente a buena parte de la sociedad.

Piñera explicó que el proyecto se basa en la experiencia de Islandia. En ese país existen las menores tasas de consumo de drogas en menores de 18 años de toda Europa.

Si bien los contextos son distintos, la iniciativa del Ejecutivo no puede ser menospreciada. Todo lo contrario. El foco está puesto en la educación y entre sus objetivos destaca prevenir el consumo en niños y adolescentes a través de un diagnóstico de cada comunidad escolar.

Los niños son per se un grupo vulnerable. La poca contención resulta un problema que cruza la sociedad chilena, donde se apunta a logros económicos más que a fortalecer la familia. Ahí está el caldo de cultivo de las adicciones. Y si el plan que desarrollará el Gobierno apunta a fortalecer ese grupo, tiene muchas posibilidades de ser un éxito.

En Valparaíso, específicamente en el hall El Pensador de la Cámara de Diputados, se encienden las luces de alerta. Parlamentarios se someten voluntariamente a un examen de drogas. La loable iniciativa busca poner de manifiesto una conducta que a mi entender debería ser imitada por todas las autoridades.

La ocasión era perfecta para pedir urgencia a un proyecto de ley que convierte en obligatoria la realización de test a diputados y senadores.

Partidarios y detractores de la medida discuten y el país celebra. Así se avanza hacia una sociedad sana. Bienvenidas las señales de transparencia. Solo así avanzamos y caminamos hacia un mundo mejor.