Hipertensos: las precauciones que deben tener con las "olas de calor"

Juan Pablo Gutiérrez O.

Viernes 08 de febrero de 2019

La hipertensión arterial es una condición alterada de la salud que se refleja en el aumento de la presión arterial por encima de los valores normales de 130/80 mmHg (milímetros de mercurio).

En Chile, según la última Encuesta Nacional de Salud, son 3,5 millones de personas que presentan esta condición, es decir, un 27,6% de la población adulta del país.

“Cuando la hipertensión es recurrente en el paciente, produce anormalidades fisiológicas en varios órganos del cuerpo”, señala Marianella Seguel, cardióloga de Clínica Las Condes. Entre los problemas que produce se cuentan trastornos en la retina ocular, deterioro psico-orgánico o demencia, y altas posibilidades de sufrir multiinfarto coronario. “También causa alteraciones del cerebro, pudiendo ser motivo de ataques cerebrovasculares o ACV”, agrega.

hipertenso300a1Peor en verano

La combinación “calor + presión arterial elevada” tiene un peligroso potencial de transformarse en una verdadera “bomba de tiempo” para los pacientes. Contrariamente a lo que se podría suponer, las altas temperaturas no producen mayor hipertensión, sino que más bien ocasionan vasodilatación, vale decir, tendencia a disminuir la presión arterial.

“Si un hipertenso que toma medicamentos para bajar su presión está expuesto a un calor excesivo, puede sudar más y perder más líquido, por lo que las venas también se dilatan y se genera un ‘pooling venoso’”, explica la facultativa. Ello representa un mayor volumen de sangre en las extremidades inferiores, lo que puede conducir a una hipotensión arterial con mareos, sensación de fatiga, cansancio o incluso desmayos.

hipertenso300bTips para hipertensos

Durante los meses estivales, la especialista recomienda algunos simples consejos para seguir y evitar incómodos episodios de crisis por presión arterial:

  • Hidratación. Si una persona toma medicamentos por su presión arterial, y tiene un corazón estructuralmente sano, el consumo estándar de líquido debería ser dos litros al día. Si hay mucho calor, sudoración o ejercicio, puede aumentar hasta 2,5 litros o más en pacientes que hacen mucha actividad física.
  • No fumar. Siempre nocivo para el funcionamiento de todo el organismo, el cigarrillo incrementa transitoriamente la presión arterial y favorece la aparición de aterosclerosis que es la acumulación de grasas, colesterol y otras sustancias dentro y sobre las paredes de las arterias.
  • Alimentación adecuada. El pacientes hipertenso debe restringir en forma importante el consumo de sal y las dietas ricas en grasas saturadas, pues producto del colesterol elevado se favorece la aterosclerosis de todas las arterias del cuerpo, especialmente las del cerebro. Ello aumenta el riesgo de un accidente cerebrovascular (ACV), una de las patologías más relevantes asociadas a la hipertensión.
  • Evitar las altas temperaturas. Si un hipertenso que toma medicamentos para bajar su presión arterial está expuesto a un calor excesivo, puede presentar deshidratación o disminución de su líquido circulante, lo que, sumado a la acción de sus medicamentos, podría dar paso a una hipotensión arterial y un consecuente desmayo y pérdida temporal de conciencia.