Columna Daniela Suau: un nuevo paradigma de ciudad es posible

La Hora

Martes 12 de febrero de 2019

Mapocho pedaleable, navegable, ciclovía inundable, paseo fluvial; lo importante no es como se llame, sino reintegrar el río al quehacer cotidiano de las y los ciudadanos, por medio de la ejecución de proyectos que recuperen espacios públicos para las personas y que permitan disfrutar y vivir la ciudad de una manera diferente.

Desde sus orígenes, el proyecto Mapocho Pedaleable siempre buscó ser un espacio funcional y de entretención ciudadana, en el que la gente pueda pasear y desarrollar diversas actividades, disfrutando de manera segura y libre de automóviles u otros medios motorizados, donde la congestión y el ruido de la ciudad desaparezcan. La bicicleta, sin duda, es un actor más dentro de este paseo ciudadano, pero no es el único.

Actualmente denominado Paseo Urbano Fluvial Río Mapocho, según la reformulación hecha por el actual Gobierno Regional Metropolitano, como organizaciones de la sociedad civil que venimos impulsando esta iniciativa ciudadana desde hace años, sentimos que el nuevo proyecto no ha perdido su esencia al cambiar de nombre o independiente de quién lo materialice. La relevancia de su ejecución sigue siendo la misma: la importancia de proyectos como éste, que recupera el lecho de un río importante para la ciudad, tiene que ver con los logros que las personas son capaces de conseguir cuando trabajan colectivamente.

El Mapocho Pedaleable, finalmente, no es más que una excusa, para que muchas más ciudadanas y ciudadanos a lo largo del país, se convenzan de que se puede, los proyectos impulsados por la ciudadanía sí pueden cobrar vida. Nuevos espacios públicos impulsados por la sociedad civil y un nuevo paradigma de ciudad, además de urgente, es absolutamente posible.