Columna Daniel Fuenzalida: Las tres "C" que persiguen al consumidor

La Hora

Viernes 01 de febrero de 2019

Las tres “C” que persiguen a todo consumidor: Cesantía-Cárcel-Cementerio.

Es el calvario de muchas personas que caen en el consumo. Primero se pierde el trabajo; las deudas y la vida nocturna muchas veces llevan a prisión. La suma de ambas, en combinación con otros excesos, puede llevar a un destino fatal e irreversible: la muerte.

Todos los días la prensa nos muestra accidentes fatales. Como una historia se informa que el alcohol es causa basal de accidentes de tránsito. En primera instancia nadie habla de drogas, ya que las sustancias ilícitas no son fácilmente detectables. El alcotest es la principal herramienta que usa la policía, pero ésta carece de capacidad para encontrar cocaína o marihuana en el organismo de un conductor.

Durante los años que fui voluntario del Cuerpo de Bomberos de Santiago, me tocó concurrir a decenas de accidentes vehiculares cuya causa era la irresponsabilidad de choferes. Impactos de alta energía. En el mejor de los casos, la tecnología -airbags y habitáculos reforzados- lograban salvar la vida de los ocupantes; en muchas oportunidades, sin embargo, nos tocó rescatar cadáveres entre latas retorcidas.

La dependencia por las drogas no discrimina edad, género ni condición social. La cárcel conoce de personas que jamás pensaron en delinquir, pero ante la necesidad de consumo entraron en un espiral delictual.

Me ha tocado escuchar testimonios desgarradores de padres, esposas, hermanos, amigos que han visto con impotencia cómo sus seres queridos entran en un callejón sin salida. El poder adquisitivo es en estos casos un factor de aceleración del destino. Mientras suben los ingresos se incrementa el consumo, los autos de alta gama, la vida nocturna…

La rehabilitación es un proceso largo, sistemático y continúo. No requiere luces ni cámaras decir ¡basta! La primera decisión es personal y con ayuda profesional se logra escapar de esas tres letras “C”: Cesantía-Cárcel-Cementerio.