¿Se pueden reutilizar las sillas infantiles de auto?

Las sillas de niño o Sistemas de Retención Infantil (SRI) son dispositivos de seguridad fundamentales para transportar a menores de edad al interior de los vehículos. Y las estadísticas lo avalan: los accidentes de tránsito son la primera causa externa de muerte en niños de 1 a 14 años, un 78% de ellos como pasajeros de autos particulares siniestrados.

El secretario ejecutivo de la Comisión Nacional de Seguridad de Tránsito (CONASET), Luis Alberto Stuven, señala que desde marzo 2017 estos dispositivos son obligatorios dentro del vehículo que transporta a un infante, y que para ser comercializados en el país deben cumplir con certificaciones y acreditaciones indicadas por el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones.

Un aspecto importante de estas acreditaciones es la vida útil del dispositivo, tiempo en el cual entrega a plena capacidad la seguridad necesaria para el menor y lo protege de eventuales situaciones de tránsito que lo pudieran lesionar.

“Carabineros de Chile es el ente fiscalizador del correcto uso de estos dispositivos, y es obligación de los adultos responsables del menor de chequear que el sistema de retención infantil no haya pasado su plazo de uso o haya sufrido daño tras participar en un siniestro de tránsito de alta energía”, señala Stuven.

Vida útil

Así como los niños van creciendo, los modelos de SRI también son diferentes según los tramos de edad que resguarda la normativa.

Para Cybex, empresa dedicada a la comercialización de sistemas de retención infantil, el factor seguridad del menor de edad es fundamental.

Paula Deimel, Brand Manager de la marca, comenta que la normativa chilena exige que las sillas indiquen claramente la fecha de fabricación y de vencimiento. “Nuestros modelos de SRI están diseñados y fabricados para brindar seguridad en el período para el que están supuestos a ser usados. Por ejemplo, el modelo de silla que usa un infante de menos de un año a 4 años de edad, tiene una vida útil de 8 años, lapso de sobra para darle seguridad”.

– ¿Y qué sucede luego de ese plazo útil?

– La silla como tal no puede seguir siendo utilizada con seguridad, mostrará fatiga en sus materiales y tendrá que ser descartada. Y si bien sus partes metálicas, las plásticas de diferentes tipos y la tela y forros pueden ser recicladas si son separadas adecuadamente; desgraciadamente en Chile no hay lugar donde hacerlo en forma masiva, y la silla ya vencida no tiene más usos aparte de su función como tal.

Deimel es más enfática: “La fabricación de estas sillas es compleja. Por consideraciones de seguridad, no es posible sustituir piezas desgastadas y esenciales para su funcionalidad principal, pues no se tendría la certeza que han quedado correctamente reemplazadas y, en caso de accidente, la silla no lograría cumplir correctamente con su tan sensible función.

Para CONASET la postura es similar: “Que una silla sea compatible con el medioambiente resulta positivo, pero en cualquier caso resulta prioritario que estos dispositivos cumplan con su función original de proteger la vida de niños y niñas que los utilizan”, explica el ejecutivo.

La normativa actual relativa a los SRI entró en vigencia el 17 de marzo de 2017. Esta determina que los niños menores de 9 años de edad deben viajar en dispositivo adecuado para su peso, talla y edad. Posteriormente, estos deberán viajar en el asiento trasero del vehículo hasta los 12 años.