¿Qué hacer tras la muerte de su mascota?

Juan Pablo Gutiérrez O.

Lunes 14 de enero de 2019

Tarde o temprano llegará el momento en que los dueños de una mascota deban enfrentar la muerte de su regalón. Y su duelo puede ser distinto tanto para niños, adultos o adultos mayores que han establecido vínculos de cariño diferenciados con el animal. Cualquiera sea el caso, hay un aspecto del fallecimiento que requiere ocuparse con prontitud: los funerales.

Karen Valenzuela, académica de la Escuela de Medicina Veterinaria Universidad de Las Américas, señala que tras la muerte de una mascota, su cadáver no puede ser mantenido por algunas horas sin aplicarle medidas de refrigeración que permitan conservarlo por más tiempo si es menester.

muertemascota300a“Si el animal fallece por muerte natural o por vejez se le puede mantener entre 2 a 3 horas sólo envuelto en una manta, mientras se expresan los primeros rasgos del rigor mortis, y en tanto se gestiona su sepultura o cremación en alguna instalación habilitada para ello. Pero si la mascota fallece por efectos infecciosos de alguna enfermedad grave, este tiempo se reduce a menos de una hora”, indica la facultativa.

Y es aún más específica: “si la mascota sufre de infecciones, su cuerpo debe ser manipulado con guantes de látex, usar mascarillas faciales en forma preventiva por la salud de sus mismos propietarios y depositar el cuerpo en varias bolsas plásticas para aislarlo por bioseguridad”.

Por otro lado, para mantener el cuerpo fallecido por más tiempo, la solución es conservarlo en frío al interior de una nevera especialmente acondicionada para ello, pero en ningún caso en el mismo refrigerador doméstico. “En estos casos es mejor recurrir a clínicas veterinarias que cuenten con el servicio de conservación de cadáveres mientras se gestiona la sepultura del cuerpo”.

Sepultura o incineración

Cuando el cariño es muy grande, y la casa por donde el regalón deambuló tiene patio interior, es muy probable que sus dueños quieran sepultar sus restos cerca. El jardín es un buen lugar para ello, realizando una excavación para el tamaño del cadáver, con unos 50 centímetros de profundidad, depositando el cuerpo sin envoltorios plásticos, cubiertos con cal viva -que ayuda a la degradación orgánica- y cubierto por la misma tierra que se removió para la sepultura.

La normativa es clara ante entierros de cadáveres de animales y su eventual descomposición contaminante del suelo y las aguas naturales circundantes: “Cuando el entierro se realiza en parcelas o a pleno campo, hay que tener cuidado que los restos queden lejos de aguas superficiales o napas subterráneas: a más de 50 metros de distancia de ríos o arroyos y a más de 250 metros desde fuentes de agua potable” señala Valenzuela.

El duelo puede tomar de 30 a 45 días. Pero si luego de ello no es posible retomar la rutina cotidiana con normalidad, los expertos recomiendan ayudarse de terapia sicológica.
El duelo puede tomar hasta 30 días. Pero si luego de ello no es posible retomar la rutina cotidiana con normalidad, los expertos recomiendan ayudarse de terapia sicológica.

Por otro lado, la cremación de la mascota es una buena opción si los dueños desean conservar los restos de la mascota. El tarifado del servicio se determina según el peso y volumen de la mascota. Empresas como MemoryPet, EternaPet, Almascotas y Crematorios de Mascotas se encargan de retirar el cuerpo, tramitar su incineración y luego devolver sus cenizas en ánforas ornamentales para mantener el “recuerdo vivo” en la casa de los dueños.

Finalmente, aunque la actual legislación obliga a “chipear” a las mascotas para identificarlas junto a sus propietarios, no se señala algún procedimiento en caso de muerte de estas. La doctora Valenzuela recomienda informar del fallecimiento en la municipalidad más cercana para que el Registro Nacional de Mascotas pueda llevar las estadísticas con mayor precisión respecto de la cantidad de mascotas en el país.