Columna Verónica Aranda: Metro, espacio público inclusivo

La Hora

Martes 22 de enero de 2019

Hoy se inaugura la Línea 3 de Metro, un medio de transporte que es mucho más que eso: es parte del desarrollo urbano, de la modernidad y de la memoria colectiva en el espacio público. La red sumará 118 estaciones, pero sólo 8 tienen nombres de mujeres. Fue ese uno de los argumentos de la Universidad de Chile para impulsar una campaña para bautizar la estación Hospitales del nuevo trazado, como Dra. Eloísa Díaz, en honor a la primera médica de Chile y Latinoamérica.

Si bien el criterio obedece a una referencia geográfica donde se encuentran ubicadas las estaciones o elementos históricos de su entorno, esta fórmula puede repensarse. Los procesos de urbanización deben tener un correlato en las nuevas formas de habitar, de relacionarse y de entender la ciudad. La manera en que designamos el espacio urbano se convierte en un instrumento de resocialización que visibiliza lo que históricamente ha sido invisibilizado.

Eloísa fue pionera: en 1881 postuló a la Escuela de Medicina de la Universidad de Chile; integró el plantel médico del Hospital San Borja y en 1911 fue Directora Nacional del Servicio Médico Escolar. Allí, impulsó servicios dentales en las escuelas, desayunos escolares obligatorios, la vacunación masiva y el funcionamiento de policlínicos para personas vulnerables, dejando un legado en la historia de la medicina, la educación y los derechos de las mujeres.

Lo que no se nombra no existe, no se conoce, no se recuerda. La denominación del espacio público es una oportunidad de conversación y negociación para recoger las voces que el androcentrismo ha marginado y silenciado. El metro puede tomar este debate y transformarlo en un desafío. Un homenaje a las mujeres que han sido protagonistas, permitir que la ciudadanía y las nuevas generaciones las conozcan, y a la vez, reclamar un espacio para las que aún pueden serlo. Queremos recuperar la memoria de las menos conocidas y reivindicar a las que brillaron para que no se vuelvan invisibles con el paso del tiempo.