Columna José Sulantay: Sub 20, ya no son niños

La Hora

Lunes 28 de enero de 2019

Es difícil referirse sobre la Roja Sub 20 después de la eliminación en el Sudamericano, aún más cuando el torneo fue en nuestro país. Hubo cosas positivas: ver a jugadores con la garra de Diego Valencia, que peleaba todos los balones; la técnica de Matías Sepúlveda; el fondo físico de Nicolás Fernández y la valentía de Luis Ureta, que fue lo más destacado de Chile. Si no es por el meta, esta pudo ser peor la actuación de la selección. Esas fueron las luces de una Roja que no destacó.

Pero más allá de este resultado puntual, por malo que haya sido, los problemas en el fútbol formativo en Chile vienen de hace mucho tiempo. En 14 años solo fuimos a tres mundiales: dos con mi cuerpo técnico y uno con Mario Salas. Los temas a analizar por parte de la ANFP son las dificultades de conformación de los cuerpos técnicos, porque no solo el entrenador es responsable, sino que todo gira en un grupo de trabajo que prepara a los chicos.

Los problemas son de carácter físico, no me gustó ver que a los 85 minutos todo el equipo estuviera cansado y lanzado en el piso por calambres. También es preocupante el tema sicólogico, el no saber cerrar un partido o defender como sea cada balón que llega al área. Y lo principal, varios de estos jugadores carecen de personalidad para jugar contra equipos grandes. Hay que pararse en la cancha como jugadores grandes, ya no son niños. Solo vean el caso de Venezuela, una selección que pese a todos los problemas, enfrentan cada partido como si fuese el último de sus vidas.

Yo a Héctor Robles quería que le fuera bien, lo tuve cuando dirigí en Palestino. Conversé antes del torneo con él y le dije que debía sacar todas las lecciones del Sudamericano anterior y del éxito en los Odesur. Lamentablemente, todos los problemas que existen dentro del fútbol joven los paga el entrenador de turno.

Para que esto mejore, todos los clubes deben sacar sus propias conclusiones.