Columna Humberto Sichel: Si vas para Chile

La Hora

Martes 11 de diciembre de 2018

Los Huasos Quincheros tenían razón al cantar “Y verás como quieren en Chile al amigo cuando es forastero” en la clásica y melosa “Si vas para Chile”. Claro, siempre y cuando entendamos que el forastero al que aluden no es un inmigrante, porque ahí la letra hoy sería una falacia del porte de una catedral.

Marquemos las diferencias: cuando llega un alemán, italiano, francés o español se le recibe con los brazos abiertos y se habla de ellos como “extranjeros”, pero si el que se asoma es un haitiano, colombiano, peruano o para ser más explícito, si tiene la piel un poco más oscura, mayoritariamente hablamos de “inmigrantes”.

Ayer se conmemoró el Día de los Derechos humanos. Y para otorgarle la impronta que requiere, más de 150 países integrantes de la ONU acordaron un Pacto Global para la migración que garantiza el derecho soberano de los Estados a determinar sus políticas sobre esta materia, en conformidad con el derecho internacional.

Y Chile…SE NEGÓ. Así, tal cual. Junto a Estados Unidos (con Trump a la cabeza era evidente), además de otros 12 países, decidieron restarse porque, según las palabras del propio Presidente Piñera, nuestro país tiene una política que busca una migración ordenada, segura y regulada (¿no es precisamente eso lo que propicia este pacto?), pero cerrada a los que vienen a causarnos daño.

¿Sabe qué hicimos como país, en cambio? Inauguramos una placa recordatoria por los 70 años de la declaración de los Derechos Humanos en la Plaza de la Constitución. Bonito, pero ni eso se entiende porque mientras el mundo daba una señal con su firma, el subsecretario Rodrigo Ubilla explicaba: “Nuestra posición es clara. Nosotros decimos que la migración no es un derecho humano”.

Quizás lo que nos falta, como bien dijo José Tomás Vicuña del Servicio Jesuita a Migrantes, es dejar de “peruanizar”, “colombianizar” y “haitianizar” la migración y humanizarla, porque al menos hoy, nos farreamos una gran oportunidad.