Chile no asistirá a cumbre del pacto para migración

La Hora

Lunes 10 de diciembre de 2018

El Gobierno de Chile decidió restarse de la cumbre del Pacto Mundial para la Migración impulsado por la Organización de Naciones Unidas (ONU), el cual será presentado entre hoy y mañana a más de 180 países en Marrakech (Marruecos).

Desde el Ejecutivo advirtieron una serie de diferencias con la iniciativa, que busca proteger los derechos humanos de las personas que salen de sus países de origen a buscar nuevos horizontes.

En ese sentido, según el Ejecutivo, en el acuerdo del organismo multilateral “no se aprecia diferencia entre migración regular e irregular”.

Al respecto, el subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla, explicó que “Chile está completamente de acuerdo que el fenómeno de las migraciones requiere de la cooperación internacional. El espíritu del pacto migratorio fue evolucionando desde uno que apuntaba hacia la necesaria cooperación internacional, hacia un pacto que refleja ciertos estándares internacionales que no son aplicables a la política migratoria chilena”.

Agregó que “es por eso que el gobierno ha decidido no participar en la reunión a fin de poder, en la instancia que corresponde, que es con posterioridad, dejar establecido cuáles son las diferencias objetivas que se tienen con este pacto”.

De acuerdo con datos oficiales, en Chile hay actualmente cerca de un millón de inmigrantes, siendo los más numerosos los venezolanos, peruanos, haitianos y colombianos, en ese orden.

Aunque Chile se restará de la cita multilateral en Marruecos, si asistirá a la Asamblea General de la ONU, del 17 al 19 de diciembre, donde se votará el documento, aunque no se especificó si Chile suscribirá dicho texto.

marginados

Ya hay más de una docena de naciones que se han marginado de la cita, como Italia, Bulgaria, Austria, Hungría, Polonia, Eslovaquia, República Checa, Suiza, Estonia y Lituania, así como Australia e Israel.

Las retiradas comenzaron el año pasado con Estados Unidos, que se desmarcó del proceso de elaboración del pacto -consensuado en junio de 2017 tras 18 meses de intensas negociaciones- con el argumento de que contiene cláusulas no acordes con la política migratoria del presidente Donald Trump.

Al respecto, la alta comisionada para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, se declaró “muy decepcionada” con los países que han decidido excluirse y explicó que esa postura se debe a que “muchos líderes, en lugar de dirigir y dar ejemplo prefieren mirar las encuestas para ver si la gente teme a la inmigración”.