De roca espacial a nave alienígena

La Hora

Miércoles 07 de noviembre de 2018

Desde que fue detectado en nuestro sistema solar, en octubre de 2017, a 30 millones de kilómetros de la Tierra, provocó controversia. Primero se dijo que era un cometa, pero la hipótesis se descartó, porque carecía de cabellera y cola. Después, se afirmó que era un asteroide, pero se descartó porque en vez de reducir su velocidad… aceleraba.

¿Qué es entonces este objeto espacial hallado por un observatorio en Hawai y bautizado como “Oumuamua” o explorador?

Para el director del Departamento de Astronomía de la Universidad de Harvard, Abraham Loeb, y Shmuel Bialy, investigador postdoctoral en el Instituto de Teoría y Computación del mismo centro, se trataría de una nave.

Para explicar ello realizaron una prepublicación en arXiv, donde especulan con un origen artificial del objeto, diseñado para el viaje de reconocimiento interestelar por una civilización avanzada, pero cuya misión haya terminado y se haya convertido en el desecho de un naufragio… Es decir, una nave extraterrestre antigua que ha perdido su función.

Bialy y Loeb apuntan a la posibilidad de que este objeto sea, en realidad, una vela ligera, una forma de nave espacial que depende de la presión de radiación para generar propulsión.

“Puede ser una sonda enviada intencionalmente a la vecindad de la Tierra por una civilización alienígena”, señala el artículo que tiene fecha definitiva de publicación para el 12 de este mes en la revista científica The Astrophysical Journal Letters. Y agregan que “esto podría tener un impacto dramático en nuestra cultura”.