La angustiosa campaña para salvar al ruil

La Hora

Martes 06 de noviembre de 2018

La Región del Maule esconde una serie de tesoros naturales, desconocidos para un gran mayoría de chilenos, y uno de ellos es el ruil, un árbol endémico de la región, que lamentablemente se encuentra en peligro de extinción.

En nuestro país una de las personas que más ha investigado y conoce esta especie es Rómulo Santelices. El doctor de la Universidad Católica del Maule y director del Centro de Desarrollo del Secano Interior, explica que este ábol crece en una franja de no más de 100 km de extensión, en la Cordillera de la Costa, en lugares muy puntuales donde ha buscado refugio.

“Son sitios que se caracterizan por estar en posiciones de umbría, es decir que la ladera del cerro mira hacia el sur o hacia el este. Son laderas húmedas, que además reciben humedad proveniente de la Cordillera de la Costa. Desde el punto de vista evolutivo, es una especie muy antigua”, señala.

Una de las características principales es que su madera es muy resistente a la pudrición. “He visto estacas enterradas en el suelo de más de 100 años, que no se han podrido. Usted coloque cualquier estaca sin tratar, por ejemplo de pino, no le dura un invierno”, señala. Incluso, asegura que tiene características superiores a las de las maderas más preciadas en Chile, como el raulí o la lenga.

– ¿Cuántos ejemplares hay?

– Hemos estimado que hasta el 2008 sólo quedaban 314 hectáreas y si bien es cierto es alarmante, y es una tasa de deforestación relativamente alta, no lo es tanto si uno lo compara con otras especies en el mundo, pero eso no quiere decir que no debamos preocuparnos.

– ¿Por qué hay tan pocos?

– En los incendios de 2017 se quemaron 170 hectáreas, lo que equivale a casi un 55% de su distribución natural y solamente quedaron aquellas poblaciones de más al norte y más al sur. Lo bueno, dentro de esta tragedia, es que la especie es muy resiliente y está rebrotando, incluso en aquellos sectores donde la intensidad del fuego fue muy alta.

– ¿Cuántos años viven?

– Son centenarios. Hemos conocido historias de principios del siglo XX, en que se quemaron bosques de esta especie para habilitar terrenos con fines agrícolas. Después esos terrenos fueron abandonados y la especie volvió a rebrotar y ahora podemos encontrar bosques en aquellos lugares.