Cómo detectar a tiempo la depresión juvenil

La Hora

Miércoles 10 de octubre de 2018

La adolescencia y los primeros años de la edad adulta son etapas de la vida llenas de transformaciones, cambios y nuevas experiencias. Si los jóvenes no tienen la madurez suficiente para enfrentar esas situaciones y tornarlas a su favor, la depresión juvenil podría mellar seriamente este desarrollo personal.

Por ello, al celebrarse hoy 10 de octubre el Día Internacional de la Salud Mental, vale dar un tiempo a conocer y comprender esta enfermedad que si bien tiene solución, por contraparte puede desencadenar finales catastróficos a quienes la padecen.

Reconociendo la depresión juvenil

“La depresión es un problema de Salud Pública que lleva a sumirse en un aislamiento social, perturbando la vida completa del individuo, haciéndole perder voluntad y energía para funcionar normalmente”, explica Mailin Ponce Cruz, psiquiatra y jefe del Centro de la Adolescencia de Clínica Alemana.

Tal aislamiento viene producto de su interacción con su entorno psicosocial, que en tiempos de alta tecnología y presencia de las redes sociales puede llevar a trágicas consecuencias de la enfermedad. “La invasión de las redes sociales, Instagram, Facebook y Twitter; que nos muestran por un lado una vida maravillosa y perfecta y por otra el anonimato, donde no hay responsabilidad de lo que se dice; el adolescente puede identificarse con valores distorsionados y confundirse en el desarrollo de su propia identidad, haciéndole vivir una vida virtual y no real”, comenta la facultativa.

El uso de las redes sociales en la busqueda de la aceptación del otro pueden desencadenar una depresión juvenil en los adolescentes.
El uso de las redes sociales en la búsqueda de la aceptación por el otro pueden desencadenar una depresión juvenil en los adolescentes.

La dependencia irracional al estar siempre “conectado“, a buscar constante la aceptación de sus pares, y no lograr satisfacción en estos ámbitos puede llevar al joven a ser vulnerable a caer en el consumo de alcohol y las drogas para aliviar sus síntomas, “siendo el suicidio el riesgo más alto por no identificar y tratar oportunamente una depresión” indica la doctora Ponce.

Cómo ayudar al depresivo

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la mitad de las enfermedades mentales comienzan antes de los 14 años, y para evitar su incidencia se deben generar ambientes familiares protectores y tranquilos creado por los padres, poniendo énfasis en aumentar la cantidad y calidad del tiempo que dedican a sus hijos. “Cuando el adolescente se sienta escuchado sabrá a quién pedir ayuda o consejos para resolver sus problemáticas con las confianza y honestidad que espera”, señala la Dra. Ponce.

Por su parte, el doctor Alfonso Correa, jefe de psiquiatría infantil de la Clínica Alemana, destaca el individualismo y el exitismo en nuestra sociedad como factores que aumentan los niveles de soledad y aislación que sufre un importante porcentaje de niños y adolescentes.

En este ámbito, también recalca el rol de los padres en lograr ciertos comportamientos claves que propenden a que sus hijos caigan en depresión:

  • Controlar el exitismo: Frases como “no importa lo que estudies si eres el mejor”, implica que cualquier otro resultado es leído como un fracaso. Los padres deben reforzar la “satisfacción por el esfuerzo, disfrutar el aprendizaje y desarrollar actividades que tengan un sentido”.
  • Expresión asertiva de las emociones: Los padres han de ser un buen modelo de expresión emocional, con coherencia entre lo que se siente y se expresa. Se debe enseñar a los niños a expresar sus sentimientos, en confianza, con sinceridad y plena franqueza.
  • Vínculo temprano: La adolescencia es un momento complejo que requiere desarrollar una buena relación desde la infancia cultivando una comunicación cercana, permanente y siempre en búsqueda del apoyo familiar ante problemáticas comunes y complejas.