Los peligros alimentarios de los perros en la parrilla dieciochera

La Hora

Miércoles 12 de septiembre de 2018

Quién no se sensibiliza ante las miradas o constantes paseos del perro alrededor de la parrilla dieciochera. El único objetivo de la mascota es conseguir un trozo de una delicia que no es conveniente para ella.
“Los seres humanos tienen una flora intestinal más variada y pueden procesar distintos alimentos que para los perros se convierten en difíciles de digerir o son tóxicos, y que pueden provocarles trastornos digestivos”, advierte Herly Studer, médico veterinario de Fit Fórmula.
Entre los principales errores está dar trozos de empanada al perro, pues la cebolla que contiene es muy tóxica para el can. “El vegetal tiene una sustancia llamada tiosulfato, que al no ser metabolizada apropiadamente se acumula en la sangre, provoca envejecimiento y destrucción de glóbulos rojos, pudiendo generar anemia. Los síntomas pueden incluir dificultad para respirar, vómitos, diarrea y orina pigmentada, entre otros”, explica Studer.
Las pasas de la empanada pueden provocar insuficiencia renal en el perro, con síntomas de vómito, diarrea y letargo.

¡Prohibidos!

  • Longanizas o chorizos: pueden provocar dolor de estómago y vómitos por su contenido de grasa.
  • Huesos de pollo: pueden  llegar a perforar su paladar, garganta, estómago e intestinos.
  • Carne cruda: los lleva a adquirir parásitos y bacterias que comprometen gravemente la salud.
  • Grasa: que puede encontrarse en la carne que se le ofrece, que ayuda a descontrolar el  peso y redundaría en pancreatitis.
  • Alcohol: que al caer de vasos puede ser bebido por el can, generando gastritis e inflamación del hígado.