Iván Duque pidió un exorcismo antes de asumir como Presidente de Colombia

La Hora

Miércoles 08 de agosto de 2018

Con el palacio presidencial exorcizado de cualquier demonio que habitaba en su interior, Iván Duque asumió como nuevo presidente de Colombia, tras recibir el mando de su antecesor, Juan Manuel Santos.

Más allá de la solemnidad del acto republicano de la rotación en el poder, ocurrido ayer, el ritual a cargo del “Padre Chucho”, Jesús Hernán Orejuela, fue el toque de realismo mágico que retrató en la literatura Gabriel García Márquez. En concreto, el cura dijo el domingo que recibió el encargo de Duque y Marta Lucía Ramírez, la vicepresidenta, “porque quieren servir con amor y sacar todas las cosas que no sean buenas, odios, rencores que polarizan a un país”.

“Yo tengo la bendición de mi obispo para hacer un ritual del exorcismo”, dijo Orejuela y agregó: “Luego les cuento cuántos demonios encontré”.

LOS RÉCORDS
Ya limpio de supuestas fuerzas oscuras gracias a la liturgia, el flamante mandatario tiene el récord de ser el presidente más joven en asumir, a sus 42 años.

Llegó hace cuatro años a Colombia, tras 10 en universidades y organismos internacionales, para ganar una elección como senador, a pedido de su mentor, el ex presidente Álvaro Uribe, del Centro Democrático.

Entre los desafíos que tiene por delante este abogado y economista, está el elevado cultivo de coca a cargo de los carteles de la droga: 209.000 hectáreas se sembraron en 2017 y aumentó 19% la producción de droga el mismo año, según la Oficina Nacional de Control de Drogas estadounidense.

Sobre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Duque, siguiendo a Uribe, quiere sacar del Senado a los 10 líderes guerrilleros acusados de crímenes atroces y que accedieron al legislativo tras el acuerdo de paz firmado por Juan Manuel Santos. Pese a lo anterior, “la opciones del nuevo presidente serán ser pragmático y tratar de mantener el acuerdo de paz, o intentar modificarlo”, afirmó Patricio Gajardo, académico de la Universidad San Sebastián.

Además, se encuentra con una crisis política en su vecina Venezuela, cuyo presidente, Nicolás Maduro, acusó al gobierno colombiano de estar tras el atentado en su contra del domingo pasado. “Debieran empeorar las relaciones, considerando la posición de Duque, mucho más contrario a Maduro que Santos”, sostuvo Gajardo.

Entre las críticas a Duque está el que se lo catalogue de “títere” de Uribe, cosa que Gajardo refuta: “Duque se liberará de la sombra de Uribe, quien está siendo acusado de vínculos con los paramilitares de derecha que enfrentaban a las FARC. Esta va a a ser la oportunidad de Duque de construir su propio liderazgo, y lo va a aprovechar”.