Columna Julio Salviat: Mejor no investigar

La Hora

Lunes 06 de agosto de 2018

El caso de la camiseta de Claudio Baeza sirve para consolidar una conducta que no es nueva en el directorio de la Asociación Nacional de Fútbol y para confirmar que a sus integrantes no les gusta investigar irregularidades. O que, si lo hacen, son muy malos indagadores.

¿Recuerdan el caso de Sergio Jadue? Cuando todo el mundo sospechaba que se estaba llevando la plata del fútbol para la casa, una comisión encabezada por Jaime Estévez concluyó que “(sus cuentas) están ordenadas y son claras”.

Más recientemente se produjeron otras irregularidades evidentes que no tuvieron sanción. Unión Española denunció el año pasado que Jaime Salvatierra, ayudante de Pablo Guede en la dirección técnica, fue inscrito en la plantilla oficial como preparador de arqueros. Y no le pasó nada. La represalia vino pronto: Colo Colo acusó a los hispanos por mala inscripción de su arquero. Ahí quedo la cosa. Se archivaron otras situaciones que merecían sanción, como los insultos racistas del Agustín Orión contra Jean Beausejour y la detención del seleccionado nacional Eugenio Mena por conducir ebrio.

La Comisión Bandera de la Garra Blanca organizó una rifa con la camiseta posta (original) de Baeza, donada por él, y la promocionó en su sitio web con videos testimoniales del jugador, del capitán del equipo y del entrenador. Cuando se enteraron de que el código de conducta prohíbe donar dinero o implementos a las barras y que el club arriesgaba la pérdida de 10 puntos, sacaron la palabra “posta” y eliminaron los videos promocionales.

El directorio le creyó al jugador, que dijo no haber donado nada, y al presidente de Blanco y Negro, que aseguró que no se habían producido retiros de la camiseta de Baeza. Y hasta ahí llegó la investigación.

Y era tan fácil saber la verdad. Bastaba con pedirles a los barristas que mostraran la boleta de la compra… ¡Ni se les ocurrió!