Columna Humberto Sichel: ¿Qué hacen aquí?

La Hora

Martes 28 de agosto de 2018

Dos muertos en una semana en Bellavista es señal inequívoca para encender las alarmas y que de una buena vez se haga algo porque, no nos mintamos, siempre hemos sabido que hay lugares de este barrio que históricamente han sido complejos (sobre todo cuando avanza la noche). Pero ahora quedó más que claro que, por más que haya crecido, la presencia policial no es suficiente y probablemente haya que intervenir el lugar con un trabajo mayor entre Carabineros, PDI, locatarios, clientes, vecinos y municipios. Lo escribo en plural porque Pío Nono, el corazón del barrio, separa las comunas de Providencia y Recoleta y hemos visto incontables oportunidades en que la pelota va y vuelve.

A fines de mayo de 2014 ambos ediles se comprometieron públicamente a implementar las medidas propuestas por la comunidad, después de haber trabajado ocho meses en una especie de plan maestro.

En la lista de problemas el número uno era “riñas de noche” y el segundo el “consumo de alcohol o drogas en la vía pública”. Han pasado cuatro años y es evidente que no se ha podido cantar victoria, de hecho, ni siquiera tararearla.

Ya vimos como producto de situaciones similares el Barrio Suecia terminó desapareciendo, y por más que parte importante de los vecinos estén enojados, nadie quiere que eso se replique acá. Con un contingente importante de extranjeros que llega diariamente a turistear y lugares icónicos como La Chascona, El Galindo, El Venezia e incluso el ahora popular Patio Bellavista (entre muchos otros), este sector merece ser tratado como un centro de cultura e identidad capitalina y no estigmatizado como destino peligroso.

El asesino de este fin de semana (chileno, para que se abstengan del comentario prejuicioso los racistas) tenía antecedentes penales por hurto, robo con violencia y violación. La pregunta es obvia: ¿qué hace un tipo como ese en un lugar así? Lamentablemente la falta de una respuesta tajante es la razón de por qué el gato sigue sin cascabel.