Columna Alejandra Valle: a cambiar en el deporte

La Hora

Viernes 31 de agosto de 2018

Septiembre de 1973. Bobby Riggs, tenista profesional de 55 años, ex N° 1 del mundo, dijo: “Quiero probar que las mujeres son malas. Ellas apestan y no pertenecen a la misma cancha que los hombres”. Y desafió a su colega Billie Jean King, californiana igual que él, número dos del mundo, a un partido. No importó que el encuentro fuera a cinco sets por ella le ganó en tres, con un marcador 6-4 6-3 6-3. Fue un hecho fundamental para la igualdad de género y para que, varios años después, el tenis se transformara en el primer deporte en igualar los premios entre hombres y mujeres.

Pero han pasado 45 años y las desigualdades siguen existiendo.

Primero, Serena Williams, a quien le hicieron un traje especial, un enterito negro de lycra para evitar los coágulos, el cual no le permitieron usar en Roland Garros porque no va con el código de vestimenta. Ella se puso un tutú para ironizar con la medida, pero el mandamás del torneo, Bernard Giudicelli, declaró a revista Tennis que “ya no será aceptado” porque “debemos respetar el deporte y el lugar”.

Como si eso fuera poco, el calor ha azotado las canchas neoyorquinas del US Open. Por eso, tras volver de una pausa de 10 minutos para refrescarse y cambiarse la ropa, la tenista Alizé Cornet se dio cuenta de que se había puesto la camiseta al revés. Y, sin mayor preocupación, en medio de la pista se la quitó para ponérsela correctamente. El cambio fue breve y lo único que se vio fue un peto deportivo negro. Pero ese solo hecho, le valió a la tenista francesa de 28 años una advertencia por violación del código de conducta deportiva en la pista.

El enojo fue mayúsculo, porque los hombres se sacan sus camisetas sin problemas mientras están sentados y no son amonestados.

Ya es hora que esas diferencias anacrónicas se acaben. Si queremos tener una sociedad menos sedentaria y buenos deportistas, todos los deportes deben tener los mismos beneficios y la brecha de género se debe terminar. Ya es hora que el deporte cambie… de ropa.