Robot sirvió capuchinos en una cafetería de Providencia

Gabriel Arce

Jueves 05 de julio de 2018

Un brazo mecánico atendió tres mesas de un local como parte de una intervención urbana. La empresa chilena Global Vas está detrás de este invento

Cerca del mediodía de ayer una ráfaga de viento se coló entre los edificios de la calle José Manuel Infante, en Providencia. La fuerza fue tal, que los toldos del Café Grano IV cayeron al suelo junto a las cartas y platos de sus mesas en la vereda. En el caos, sin embargo, un robot que estaba en la calzada mantuvo intacta la taza de café que tenía en su “mano” y no derramó ni una gota.

Un par de horas antes, para los clientes habituales de la cafetería fue toda una sorpresa el hacer su pedido. “¿Quiere que su café se lo sirvan las meseras o un robot?”, les decían. Si elegían la segunda opción, un brazo mecánico aparecía con una bandeja, se posicionaba junto a la mesa y servía el café con delicadeza.

La escena futurista, no obstante, fue una intervención del ingeniero Ricardo Neira, un apasionado de las nuevas tecnologías que decidió llevar una de las máquinas de su empresa y probar que eran perfectamente aptas para atender clientes en su café favorito cerca de la oficina.

“Quisimos mostrar en este evento que la robótica está en lo cotidiano, tanto así que incluso está sirviendo el café entre personas, en una cafetería funcional”, dice el gerente general de Global Vas, su consultora tecnológica. Y hasta antes que el viento echara los toldos de la vereda al suelo, el robot atendió a la perfección las tres mesas a la intemperie.

El ingeniero dice que la robótica en la ciudad “ya es una realidad. Pasa en Estados Unidos, en Francia y otros países europeos. Quisimos demostrar que en Chile esto es posible, que es cosa de tiempo para que las tecnologías disruptivas se masifiquen”, afirmó.

Singularidad

Si bien se trató de una demostración, por lo que el robot solo atendió ayer, Neira avisa desde ya que no será la última intervención tecnológica que hará. “Nuestra idea es generar conciencia, adelantarle a las personas que la interacción directa con los robots está a la vuelta de la esquina”, dijo.

Piensa, de momento, que su próxima misión es mostrar al primer robot pizzero en Chile, cosa que ya es un hecho en otros países. En Francia, por ejemplo, la empresa Ekim presentó este lunes su primera pizzería donde sus trabajadores son exclusivamente robots. Allí, tres brazos mecánicos con plataforma móviles realizan la cadena completa: desde recibir los ingredientes, cocinar la pizza y llevar el pedido a la mesa de los clientes. Todo a un ritmo de 120 pizzas por hora, tres veces más rápido que una persona.

Varios cafés en Tokio y Silicon Valley, además, ya cuentan con sus propios baristas autómatas, que incluso manipulan el grano como cualquier experto humano.

En Chile, de momento, la robótica es principalmente usada en procesos industriales como la minería. “Pero aún está en pañales”, dice Neira. Pese a eso, esta tecnología se expande tímidamente a otras áreas. La Clínica Meds, de hecho, trajo este año desde Estados Unidos su propio cirujano robotizado: el Da Vinci XI. La máquina, única en Latinoamérica, operará en cirugías generales, digestivas, de tórax, de cadera, entre otras.

“El valor antes estaba en la tierra, después el capital y la información. Hoy es distinto, estamos en la sociedad de la singularidad donde nuestro recurso principal será la inteligencia artificial y necesitamos políticas públicas serias para que Chile no se quede atrás”, cierra Neira.