Sambo: El arte marcial de Vladimir Putin se practica en Chile

La Hora

Lunes 09 de julio de 2018

Esta disciplina de origen ruso tiene federación en nuestro país y cuenta con al menos tres academias que la imparten.

Por José Amigo Arias

Vladimir Putin se pasea por distintos dojos con un kimono de judo. Muchos se quedan con la impresión de que el Presidente de Rusia es cinturón negro en esa disciplina, pero no saben que el líder del país que acoge el Mundial se inició en otro estilo de pelea, muy común por esas tierras: el sambo.

Esta disciplina tiene sus orígenes en la Revolución Rusa, cuando Lenin, al ver que el ejército soviético no poseía un estilo de lucha propio, mandó a un grupo de expertos para crear un arte marcial completo, que combinará lo mejor de técnicas de lucha de otros países con tipos de combate autóctonos de la Unión Soviética.

La combinación incluyó karate, judo, jiu-jitsu, lucha libre, boxeo y kung-fu, a los que también se añadieron los propios de la URSS: el koch armenio, el kurash uzbeko y el chidaoba georgiano, entre otros. Lenin pudo, así, formar un estilo completo que fue añadido a todas las ramas del Ejército Rojo y que, con el tiempo, se transformaría en deporte nacional.

arte marcial

Llegó a Chile

En plena Catedral Metropolitana, en el centro de Santiago, el piso ocho de un edificio sirve de lugar de entrenamiento para un grupo de jóvenes bajo el mando de Juan José Diéguez. Cien años han pasado desde la creación del sambo, pero su llegada a Chile ha sido reciente, y esta decena de practicantes tiene la suerte de estar en una de las pocas escuelas en suelo chileno.

Se trata de la Spartak Sambo, una de las tres academias oficiales que han formado la Federación de Sambo de Chile (Fechisam) en 2014. En ella, Diéguez, quien impulsó esta escuela en 2009, se ha transformado en uno de los chilenos más experimentados en el arte marcial ruso.

“Son tres los clubes fundadores de la Fechisam. Estamos nosotros (Spartak), Luchas Coquimbo y Sambo Carabobo. El deporte fue traído por Emilio Alonso, maestro venezolano (ese país es el máximo exponente de este deporte en Latinoamérica), que nos instruyó y hemos tenido la ayuda de campeones panamericanos, como el caraqueño Luis Adrianza y Juan Pablo Melo de Argentina”, asegura Diéguez, quien tuvo paso por otras artes marciales antes de llegar al sambo.

“Estaba en búsqueda de un estilo de lucha completo y lo encontré en esta disciplina, que tiene dos modalidades, el sambo lucha, que es proyecciones, agarre y suelo, y el sambo combate, que tiene, además, boxeo”, añade el profesor, que invita a clases a Spartak en Catedral 1712, piso 8, donde se entrena lunes, miércoles y viernes.

“Para mí, practicar este deporte ha significado trabajar un completo equilibrio entre velocidad, técnica y fuerza física y mental. Y una de las cosas que me gustó es que no hay grados como en otras artes marciales, entonces practicas con gente que lleva muchos años y otros que están en su primeros días”, asegura Luis Sepúlveda, uno de los estudiantes más antiguos de Spartak.

“Nosotros hemos hecho varios campeonatos, estamos tratando de que este deporte avance y para eso necesitamos avanzar como federación en manera conjunta”, cierra Diéguez, quien prefiere no hablar de ciertos problemas internos que tienen complicada a la Fechisam.