Un nuevo baile: a 30 años del gran hit de Emociones Clandestinas

Ignacio Silva

Lunes 09 de julio de 2018

La canción lanzada en 1987 se transformó en el mayor hit de Emociones Clandestinas, banda penquista que el 11 de agosto celebrará en Santiago las tres décadas de su primer disco.

Yogui Alvarado (a la izquierda en la foto) recuerda con precisión la escena que ocurrió a mediados de 1987, cuando volvió a su casa en Concepción con un cassette del disco que había estado grabando durante varias semanas en Santiago, en el Estudio Master. “Lo puse en la radio y lo escuché con mi mujer de ese entonces. Cuando terminó, ella me quedó mirando y me dijo: ‘Me encanta, pero está demasiado adelantado a su tiempo. No lo va a comprar nadie’”, cuenta ahora el músico, que dos años antes había formado en su ciudad natal el grupo Emociones Clandestinas.

La teoría de su pareja tenía sentido, salvo por un detalle: Abajo en la costanera, el álbum con el que el grupo debutó ese mismo año bajo el alero de EMI, incluía entre sus canciones Un nuevo baile, una pieza que terminaría transformándose en el mayor hit de la banda y en uno de los grandes clásicos del cancionero local.

“Fue increíble lo que pasó con esa canción. Yo sabía que había nacido para ser grande, para campeonar, pero me sorprende que se siga escuchando tanto hasta ahora, 31 años después”, resume el músico al teléfono desde la casa cercana al Parque Ecuador en la que siempre ha vivido y en la que escribió esa y las otras ocho canciones del álbum, del que celebrarán tres décadas con una gira que el 11 de agosto tendrá su parada más relevante en Matucana 100 (Passline).

Un nuevo baile, sin embargo, tuvo una génesis particular. Según los recuerdos de Alvarado, la popular letra del tema apareció en 1982, un lustro antes de su grabación, e inspirada por el momento sociopolítico que atravesaba el país.

“Entre el 82 y el 84 estábamos bastante complicados en Chile. Estábamos en el peak de la dictadura, instaurando el neoliberalismo, no había dinero, no había felicidad; esto era pura tristeza. Chile era un país muy, muy triste, y con mucho miedo. Una de las cosas que Pinochet hizo muy bien fue enseñarnos a autorreprimirnos, implantar el chip del terror”, plantea Alvarado. Luego explica: “La canción habla de eso, de la autorrepresión de este individuo que se enclaustra, que le tiene pánico a todo y que no quiere saber de nada; se incomunica por sí solo”.

emociones clandestinas 1988

Clasificado

Pese a la relevancia que alcanzó, Un nuevo baile fue la última canción del disco en registrarse. Las voces, de hecho, se registraron en una de las últimas sesiones de grabación en las que la banda trabajó durante varias semanas a lo largo del 87 junto a Alejandro “Caco” Lyon, ingeniero y productor de otros discos claves de la música chilena como La voz de los 80.

“Ese año viajamos varias veces a Santiago. Fue bien difícil; viajar en ese entonces no era tan fácil y rápido como ahora. En uno de esos últimos viajes grabamos esta canción”, recuerda Yogui. “Me acuerdo que llegué a grabar las voces de El nuevo baile un viernes. Me hice un tecito para calentar la voz y el Caco prendió las máquinas para hacer una toma de prueba, pero cuando terminé nos dimos cuenta que esa era. Quedó a la primera”.

Fue un proceso especial y por el que hasta hoy rondan leyendas. Varias de ellas tienen relación con la participación que tuvieron en la grabación Los Prisioneros, a quienes Alvarado conocía desde 1984 cuando los teloneó en su debut en Concepción con Los Ilegales (grupo que integraba junto a Álvaro Henríquez y Titae Lindl), y con quienes, por esos días, compartían mánager.

“Se dice hasta que escribí varias canciones en la casa de Jorge, pero es parte del mito. Lo que sí es real, y que durante muchos años fue información clasificada, es que el disco lo grabamos con los equipos de Los Prisioneros. Además, ellos grabaron coros en tres temas: Mal dolor, Cajitas rectangulares y ¿Es esto revolución?”, aclara el cantante.

Esa y otras anécdotas, como que el hermano de Pablo Herrera grabó algunos pianos, son parte del folclore tras un disco que, 30 años después, todavía no tiene sucesor. Aunque este año Alvarado y la reencarnación actual de Emociones Clandestinas pretenden cambiar la historia.

“Alcancé a grabar el segundo disco con título y todo, pero en el sello se hicieron los locos. Todas esas canciones las he ido regrabando y también en estos años he escrito un montón de otras nuevas, así que mi idea es terminar algunos detalles y hacer una antología, para que todos los que piensan que Emociones Clandestinas es una banda culiá que tiene una pura canción conozcan nuestra historia”, dice entre risas el músico.

-¿Qué representan para ti hoy Abajo en la costanera y Un nuevo baile?
-Es que son obras que están tan presente que en realidad lo hemos seguido viviendo. Para mí es como abrazar a tu hijo que cumple 30 años. Eso vamos a hacer el 11 de agosto en Matucana, porque si bien el cumpleaños 30 fue el año pasado, tuvimos algunos inconvenientes que hicieron que faltara una gran fiesta como esta.