Neurólogos japoneses alertan que fármacos pueden crear una 'superdepresión'

La Hora

Martes 03 de julio de 2018

La relación entre los antidepresivos de tercera generación y la deficiencia de sustancias como la serotonina están completamente relacionadas con este problema.

Investigadores determinaron que muchos de los fármacos comúnmente recetados para el tratamiento de trastornos mentales no consiguen ayudar a los pacientes a causa de la llamada “hipótesis de la monoamina”. Según esta tesis, la depresión está causada por una escasez de serotonina y noradrenalina en el cerebro, lo que hace que los antidepresivos existentes tengan por objetivo aumentar los niveles de estas sustancias químicas en nuestro organismo.

Sin embargo, el estudio de estos neurólogos japoneses, publicado en la revista Neuroscience, defiende que se trata de un enfoque equivocado a nivel farmacológico, ya que el inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina, la base de todos los antidepresivos de tercera generación, no puede compensar una deficiencia de sustancias químicas biológicamente activas en el cerebro, como la serotonina.

De esta manera, estos fármacos no funcionan. Al menos no para todos.

“El 30 % de las personas tratadas con estos fármacos no experimentan efectos (…) Necesitamos otra explicación para las causas de la depresión”, explicaron los neurocientíficos Yumiko Saito y Yuki Kobayashi, de la Universidad de Hiroshima,

Fue en un estudio realizado con ratones en que Saito y Kobayashi podrían haber encontrado una respuesta a este problema. Según este experimento, los investigadores determinaron que, en algunos casos, los roedores puestos deliberadamente en un estado estrés no mostraron signos de reducir su nivel de “irritación” ni incluso después de la administración de fármacos experimentales.

Asimismo, los neurólogos descubrieron que el uso duradero de los antidepresivos ‘tradicionales’ puede alterar la estructura del cerebro y las conexiones neuronales, cambiando la longitud de las partículas del tejido cerebral, lo que podría causar en los afectados un trastorno mental aún más profundo y persistente.