Corte ordena suspender tambores y equipos de sonido en los patios del GAM

Pedro Pablo Robledo

Lunes 09 de julio de 2018

Vecinos acusan exceso de ruido en las actividades que se realizan al aire libre en las plazas del recinto.

Cuando sus dos pequeños hijos comenzaron a negarse a ir a la cama, porque sentían mucho ruido para poder dormir, la abogada Claudia Castelletti entendió que su paciencia había sido demasiada.

Junto a su marido, también abogado, decidió presentar ante la Corte de Apelaciones de Santiago un recurso de protección contra su vecino, el Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM), porque asegura que la permanente bulla que deben soportar vulnera sus derechos constitucionales y los de sus hijos a vivir en un ambiente libre de contaminación.

“Cuando estás en tu casa quieres estar tranquila. Quieres poder dormir a cierta hora, abrir las ventanas, ver televisión y el ruido del GAM ya no nos estaba permitiendo hacer eso. No podíamos conversar. El departamento vibra”, detalla Castelletti.

“Nosotros no nos oponemos a que la gente haga actividades artísticas, solo decimos por qué no moderan el volumen. A veces hay varios grupos simultáneos, talleres de baile por ejemplo, y pelean por quién pone la música más fuerte”, agrega la abogada.

Y la corte les dio la razón. Acogió el recurso y ordenó a la Municipalidad de Santiago fiscalizar los ruidos molestos que generan las actividades en el entorno del edificio, que a juicio del tribunal son permitidas por acción u omisión del GAM. “Tratándose de un Centro Cultural que permite que se realicen actividades en su parte externa y, especialmente, en las plazas, funcionando todos los días del año y en extensos horarios, el ente a cargo de las fiscalizaciones debió precisamente fiscalizar que tales actividades no perturben la tranquilidad y reposo de los vecinos”, señala el fallo.

Y respecto al GAM, el dictamen agrega: “Para facilitar las instalaciones que se encuentren al aire libre y en sus ‘plazas’, deberá adoptar las medidas necesarias a fin de que no se utilicen tambores, amplificaciones, equipos de sonido y cualquier otro sonido que provoque ruido y que altere la tranquilidad y reposo”.

Héctor Vergara, presidente de la Junta de Vecinos N°1 Parque Forestal, que comprende el cuadrante entre Plaza Italia, el cerro Santa Lucía, la Alameda y el Mapocho, valoró la decisión de la corte. “Me parece muy bien que el municipio tenga que tener en consideración el estar permanentemente fiscalizando el tema de la contaminación acústica. Es un buen tómese razón, un pequeño tirón de orejas”, indicó.

“Si hay un artista en la vía pública ofreciendo su arte a las personas que transitan, es para ellos y no para los que vivimos en las inmediaciones. Cuando es con altoparlante, todo el barrio está obligado a ‘disfrutar’ de las actividades artísticas. Eso claramente se debe regular y debe estar vigilante el municipio”, agregó.

Medidas

Tras el dictamen, el director ejecutivo del GAM, Felipe Mella, señaló a La Hora que “hemos trabajado por ser buenos vecinos y hemos adoptado, y seguiremos adoptando, las medidas necesarias para seguir cumplimiento con la normativa vigente, colaborando y contribuyendo a la calidad de vida del barrio, de las familias que viven en él y de la población en general”.

“En ese sentido, ya tomamos las siguientes medidas: contratamos a una persona que vela por el buen uso de las plazas y por la buena convivencia con los vecinos controlando in situ eventuales molestias; medimos los decibeles para controlar los ruidos y no sobrepasar el límite que establece la norma; restringimos al máximo el uso de tambores en plazas; y nos juntamos con las comunidades que nos visitan constantemente para llegar a acuerdos conducentes a la mejor convivencia con el barrio y con los públicos de GAM”, agregó Mella.

Por su parte, desde la Municipalidad de Santiago indicaron que “se va a acatar el fallo y se van a aumentar las fiscalizaciones”. “Se realizan fiscalizaciones periódicas, y se incrementarán”, recalcaron.