El final feliz de la ánfora robada

La Hora

Jueves 26 de julio de 2018

Sara Villanueva murió hace dos años cuando tenía 68 y sus hijas guardaron sus cenizas en un ánfora que depositaron en la pieza que habitó la mujer en una casa en Providencia, que aún usa su familia.

El drama comenzó la tarde del martes cuando un ladrón entró por la ventana de la cocina y arrancó cuando Cecilia López sintió los ruidos. Sólo alcanzó a huir con lo que tenía a mano: el ánfora.

Ahí comenzó la cruzada de la hija de la difunta por dar con los restos de su madre y mediante una campaña en redes sociales y medios de comunicación, consiguió que su caso se hiciera conocido.
Afortunadamente, el ladrón recapacitó porque dejó el ánfora en una bolsa cerca de la 51° Comisaría de Pedro Aguirre Cerda, y un carabinero la encontró.

Cecilia agradeció la ayuda de la población para dar con los restos de su mamá, e incluso al ladrón por su gesto.