¿Falta de ánimo? Las señales que te entrega el cuerpo y debes escuchar

Claudia Maldonado

Lunes 09 de julio de 2018

En invierno disminuyen las horas de luz natural, lo que provoca que reduzcamos la productividad y la vida social, algo normal. No hay que preocuparse.

Si a las seis de la tarde te dan ganas de estar en la casa y no salir más, aunque tengas un tremendo panorama con tus amigos, es lo más normal del mundo. Lo que pasa es que tu cuerpo está reaccionando a la falta de luz natural. A diferencia del verano, cuando el sol recién se esconde como a las nueve de la noche y queremos estar hasta tarde en la calle disfrutando de miles de actividades, en el invierno la cosa es distinta.

“La luminosidad le dice al cuerpo que es hora de estar en actividad y cuando falta luz le está diciendo al cuerpo que es tiempo de recogerse, de ir a descansar, entonces eso afecta en el rendimiento de las personas, laboral, productivo, etc.”, explica la psicóloga y académica de la escuela de Psicología de la U. Mayor, Dominique Karahanian.

Se trata de algo biológico que se traduce en un estado de ánimo más alterado, añade la especialista: “Cuando empieza a oscurecer se empieza a liberar la hormona melatonina, que hace que la gente se vaya a descansar”.

LUZ ARTIFICIAL

“De manera natural debiéramos descansar a la hora que se pone el sol, ese es el ritmo normal, y lo que nosotros hacemos es alterar eso en pro de la productividad. Pero en esta época debiéramos estar trabajando a las 7 de la mañana, cuando sale el sol, y estar en nuestras casas de vuelta a las 5 y media”, señala Karahanian.

Claro que tenemos la luz artificial, pero no es lo mismo, es una alteración al ciclo normal, que los humanos hemos hecho, según explica la psicóloga. “Uno debiera seguir el ciclo del sol, pero como hemos cambiado el ritmo estamos sintiendo las consecuencias”. Por ejemplo, disminuimos la vida social, andamos menos energéticos, un poco tristes, bajamos la productividad y, en algunas ocasiones, nos ponemos más irritables.

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Esto se debe a que la oscuridad llama a descansar, a que el cuerpo entre en un estado de reposo “y eso no está mal, es cosa de fijarnos en la naturaleza y ocurre igual, lo que pasa es que nosotros ponemos luz artificial y tratamos de hacer más cosas, pero hay que escuchar el cuerpo”, recomienda Karahanian.

Recomendaciones

Para compensar un poco el hecho de que en invierno hay menos luz solar, la psicóloga Dominique Karahanian recomienda:

  • Exponerse más al sol en la horas en que hay luz solar porque eso activa la vitamina D, que te da más energía.
  • Hacer más actividad física porque te mantiene más alerta.

¿Cuándo preocuparse?

Cuando las personas tienen algún trastorno del ánimo previo el invierno puede provocarles depresión, enfermedad que aumenta en invierno. Según explica Karahanian, “hay personas que son más sensibles al tema de la luz, que pueden necesitar, por ejemplo, el apoyo de una fototerapia, una lámpara que ayuda a sobrellevar el invierno. Hay personas que podrían tener algún tipo de trastorno del ánimo y experimentar eso, es decir, que frente a menos luz se sientan más cansados, no tengan ganas de hacer nada”.