Así fue la exitosa primera etapa de rescate en la cueva tailandesa

Gabriel Arce

Lunes 09 de julio de 2018

Tras 16 días bajo tierra, el primer grupo logró bucear los cuatro kilómetros de fosas hasta la salida en la mitad del tiempo previsto.

Tras 16 días desde que se encendió la alarma en Tailandia con la noticia de que un equipo juvenil de fútbol había quedado atrapado en una cueva por las intensas lluvias, este domingo se concretó la primera parte del rescate que terminó con cuatro de los niños en tierra firme.

La historia se viste de señales auspiciosas. El primer milagro fue encontrar a los 12 niños y su entrenador con vida tras 9 días dentro de la fosa de Tham Luang y sin alimento. Y durante el domingo, por sobre toda expectativa, se concretó el segundo: los 18 buzos de la operación lograron sacar al primer grupo de jóvenes en la mitad del tiempo estimado originalmente. “Las operaciones hasta ahora han sido un éxito mayor de lo esperado”, dijo Narongsak Osottanakorn, gobernador de Chiang Rai y coordinador de la operación de rescate.

Eso porque el tiempo es clave. La dificultad quedó en evidencia el pasado viernes cuando un buzo británico murió en la cueva tras quedarse sin oxígeno. El escenario, entonces, era que 12 niños de entre 11 y 16 años, muchos sin saber nadar y habiendo estado nueve días sin comer, debían cruzar los mismos cuatro kilómetros que le costaron la vida a un adulto entrenado, de 38 años.

Las autoridades estimaban que el primer niño saldría de la cueva en once horas, pero en la realidad no tardó más de cinco. Los otros tres, a su vez, lograron la tarea en las siguientes dos horas.

Durante la última semana se cubrió la ruta con cuerdas guía, iluminación y tanques de oxígeno de repuesto. Sin embargo, el rescate se preveía en un par de semanas, decisión que se precipitó tras nuevas lluvias que prometen intensificarse en un par de días. “Ha llegado el día D. Los niños están listos de sobra, física y mentalmente”, dijo el jefe de la operación tras buscar el consentimiento de los padres para iniciar el rescate cuanto antes.

Los socorristas podían caminar desde la entrada de la cueva hasta la cámara número tres, a unos 1.700 metros del refugio de los niños (cámara nueve). Ese es precisamente el tramo crítico que los “jabalíes salvajes” -bautizados así por el nombre de su equipo de fútbol- debieron bucear en condiciones adversas. El resto no era menos complejo, ya que debían sortear pasadizos estrechos de menos de un metro.

Los cuatro jóvenes fueron los que las autoridades consideraron “más fuertes”, y que servirían de parámetro para los demás. Cada uno fue escoltado por dos buzos: uno para llevar su estanque de aire y otro que lo guiaba atado a una cuerda. Al llegar a tierra firme, cada niño fue llevado en ambulancia al hospital regional de Chiang Rai.

Tras la salida del cuarto “jabalí”, las autoridades decidieron en la tarde del domingo realizar una detención en la operación de entre 10 y 24 horas. Eso, hasta reabastecer los estanques de oxígeno de emergencia en la cueva.

Durante esta noche está previsto retomar las labores para sacar al segundo grupo de niños. “Tenemos que conseguir que la próxima misión tenga tanto éxito como la de hoy. El resto de niños siguen en el mismo sitio”, cerró el jefe de operaciones.