Rick Wakeman: el amigo de Bowie habla de su retorno

La Hora

Domingo 24 de junio de 2018

El ex tecladista de Yes, colaborador del Duque Blanco y otras estrellas como Ozzy Osbourne, regresa a Chile para actuar junto a la Orquesta Sinfónica.

La última vez que Rick Wakeman pisó suelo chileno fue con un show a todas luces rockero. Vestido con una capa brillante y rodeado por teclados y sintetizadores, el artista recorrió en dos horas sus casi 50 años de carrera; un repertorio electrónico que incluyó su paso por el sonido progresivo de Yes, sus discos debut como solista y sus brillantes colaboraciones con David Bowie que marcaron el rock de los setenta.

De aquella exitosa noche en el Teatro Caupolicán han pasado casi seis años, tiempo suficiente para que el pianista planificara su reencuentro con el público chileno el próximo 6 de julio en el Movistar Arena, pero esta vez bajo un formato sinfónico.

“¿Fue en 2012 la última vez que toqué en Chile? Wuau, los años realmente pasan rápido”, cuenta entre risas desde Inglaterra. Acompañado por músicos chilenos de sesión, el británico -considerado uno de los mejores tecladistas en la historia del rock progresivo- vuelve al país para repetir la puesta en escena que en un show de 2008 deslumbró a la Quinta Vergara. Así, dejando a un lado el mellotrón y el moog, Wakeman aterrizará en la capital con un tradicional piano de cola Stenway para repasar éxitos propios y ajenos en clave sinfónica.

“Estoy muy ansioso por este concierto. Amo muchas cosas de Sudamérica, pero con Chile tengo una conexión especial. Además de todos los amigos que he conocido con los años, por lejos lo mejor es la audiencia chilena. Allá adoran mi música y eso realmente se nota cuando estás tocando. Aunque muchos digan que no sucede, cuando sientes que las personas disfrutan tus temas tanto como tú disfrutas tocar, la situación te lleva a otro nivel”, explica.

Tras dos aplaudidas presentaciones en Buenos Aires y con 14 fechas agendadas a lo largo de toda Europa para el segundo semestre, el británico gira alrededor del globo para interpretar Piano Portraits (2017), su último álbum de estudio que combina en 15 temas su pasión por lo docto y lo popular, lanzando canciones inéditas de su autoría como también covers de The Beatles (Eleanor Rigby, Help!) y Led Zeppelin (Stairway to heaven), entre otros.

Pero un hecho en particular motivó al “mago” de los teclados para producir su más reciente largaduración: la muerte de David Bowie. Su partida en enero del 2016 cerró un capítulo en la historia entre ambas estrellas, casi cinco décadas de amistad marcadas por las colaboraciones de Wakeman en los álbumes Space Oddity (1969), Hunky Dory (1971) y Absolute Beginners (1985).

-¿Cómo fue haber tenido la suerte de compartir con Bowie?

-Bowie era fantástico, yo amé más cosas de David que de cualquier otro artista con quien he trabajado. Aún recuerdo cuando en 1979 me invitó a su casa porque quería mostrarme un par de temas, sacó su guitarra y comenzó a interpretar los acordes de Life on Mars, canción en la que finalmente colaboré. Años después fuimos vecinos en Suiza, entonces solíamos vernos muy seguido para componer pistas, aunque podíamos pasar horas y horas conversando de música.

-Y además de los buenos momentos, ¿cuál dirías que es su máximo legado en tu vida?

-No hay duda alguna de que no podría haber logrado los álbumes que he publicado sin la experiencia de haber trabajado con David y su productor. Tengo mucho que agradecerle a David…se me rompió el corazón cuando murió, pero todavía siento que tiene una influencia hasta hoy, no sólo para mí, sino para mucha gente, y eso continuará.

Pasión por las teclas

Desde sus inicios en la industria musical a finales de los ‘60, Rick Wakeman se ha paseado por distintos sonidos y géneros, desde los teclados para Ozzy Osbourne y Black Sabbath hasta Cat Stevens, Elton John y Lou Reed. Estas experiencias en múltiples ritmos han hecho del artista un experto a nivel mundial en las teclas, ganándose un reconocimiento por su extenso currículum.

-¿Cómo has logrado compatibilizar todos estos sonidos y aún así lograr un buen resultado?

-Tienes que pensar diferente. Cuando estoy con teclados, pienso en los diferentes colores y texturas que tiene. Pero cuando toco un concierto de piano junto a la orquesta y un coro, pienso en su sonido pero también lo estoy pensando como parte de un todo. Y eso es más disciplinado que otras formas de tocar en el escenario, porque mantiene tu música y mente muy activas. Yo creo que esa es la principal razón por la cual me encanta el formato sinfónico.