¿Es recomendable comer helado en invierno?

La Hora

Miércoles 20 de junio de 2018

Aunque las temperaturas no acompañen, a muchos les tienta disfrutar de un delicioso helado en estas fechas.

¿Con ganas de comer o tomar un helado? Da igual, según la RAE ambas son las maneras para referirse si quieres disfrutar de esta exquisitez. Ahora, la incógnita es saber qué puede ocurrir si se prueba este dulce alimento durante el invierno.

Tal como lo explicó a La Hora el Dr. Felipe Rivera, médico Neumólogo de la U. de Chile, comer helados en días de bajas temperaturas no es ni bueno ni malo. “En personas sanas, esto no tiene relación con las enfermedades respiratorias. Las personas sanas están preparadas para equilibrar la temperatura de los alimentos a través del proceso de deglución”, explicó el especialista.

Sin embargo, Rivera recalcó que “en pacientes enfermos, que padecen enfermedades respiratorias, comer helados podría provocar, si es en exceso, una disminución importante de la temperatura bucal y, secundariamente, respiratoria. Teóricamente podría disminuir las defensas locales, lo que a su vez podría favorecer la llegada de gérmenes”, dijo.

Por otro lado, el médico indicó que el helado sí posee algunas propiedades en casos muy puntuales. “En algunas cirugías de faringe se puede utilizar el helado como analgésico porque disminuye la irrigación sanguínea y, en consecuencia, reduce la sensibilidad”, aclaró Rivera.

Si te dejas tentar por el  helado durante esta fecha, estas son algunas de sus propiedades:

Reconstituyente: Al llegar de hacer ejercicio, el helado te proporciona el glucógeno perdido y recarga las pilas de la energía que perdiste haciendo ejercicio. Las proteínas del helado ayudan a que los músculos se recompongan tras el desgaste físico.

Alivio para la garganta: Si te duele la garganta o tienes incluso molestias al tragar  el helado puede ayudar a aliviar la inflamación de la garganta.

Huesos fuertes: El calcio que puede tener algunos sabores de los helados, primordialmente los que están hecho de leche o yogurt, ayudan a tener huesos más resistentes.

Nutritivos: Dependiendo si utilizas sabores con bajo nivel de grasa y azúcares, el aporte de fibras, proteínas, lípidos, aminoácidos y minerales es beneficioso para nuestro organismo.