Nelly Meruane: La despedida de una dama

Marietta Santi Montalva

Miércoles 20 de junio de 2018

El gremio actoral homenajeará este jueves en Providencia a la intérprete que destacó en obras como Mama Rosa y La pérgola de las flores.

Alta, delgada, buenamoza y elegante, siempre con una sonrisa en los labios y una palabra amable. Así era la actriz Nelly Meruane. Rosaura en La Pérgola de las Flores, la “Cotocó” en la serie Juani en Sociedad, Dora en la teleserie La Madrastra, Rosa en obra de teatro Mama Rosa, son algunos de los personajes grabados en el imaginario de varias generaciones de chilenos.

A los 90 años, al lado del amor de su vida, el también actor Juan Carlos Bistoto, murió el martes de madrugada. Él cuenta que partió tranquila y acompañada: “Dijo me voy, agradeció a la enfermera que la acompañaba y me reiteró su amor, con una sonrisa dulce, como era ella”.

Meruane, que murió 9 días después que Liliana Ross (otro referente femeino del teatro y la TV) estaba retirada producto de un accidente automovilístico que afectó su cadera, ocurrido en 2016 mientras protagonizaba el remontaje de la obra Coronación, en el GAM. “Las últimas cuatro funciones las hizo con morfina, porque veníamos de un choque terrible en el túnel Chacabuco y los tramoyistas tomaban a la Nelly en brazo y la posaban en la escenografía”, recuerda Bistoto.

Él la despidió en Twitter, donde se describe como “telonero de la Meruane”, con unas sentidas palabras: “Le digo adiós a mi gran amor Nelly Meruane con profundo agradecimiento por su vida, su talento, su solidaridad y por su entrega en estos 49 años juntos. Hasta siempre amor”.

146

Infatigable

Nelly Lucinda Consuelo Meruane nació en Toltén, un 20 de diciembre de 1927. Su padre fue un inmigrante árabe, muy convencional, que se opuso férreamente a su vocación teatral. Por eso ella viajó a Santiago a estudiar pedagogía en castellano en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile, pero no pudo reprimir su pasión y en forma paralela ingresó al Centro de Arte Dramático de la misma casa de estudios (CADIP). Luego se inscribió en la carrera de teatro en la Universidad Católica.

Debutó en las tablas en 1952, en la obra El tiempo y los Conway, de J. B. Priestley. Actuaba con el seudónimo de Sonia del Solar, para que su padre no descubriera su doble vida.

Pese a su amor por el teatro, ejerció como profesora 22 años. “Trabajé en los liceos 1, 8 y 9, y todavía hay alumnos que me agradecen por inculcarles amor por los clásicos”, repitió en varias entrevistas al hablar de su rol docente.

Su historia en TV partió en 1960 en un programa de cocina, y no paró hasta el 2014, con la teleserie Chipe Libre y la serie Familia Moderna. Son 24 las teleseries que integró, siempre en Canal 13, más una decena de series en el mismo canal y también en Mega, Chilevisión y TVN.

Así de intensa fue también su carrera teatral. Más de sesenta obras desde 1952, con títulos como Mama Rosa de Fernando Debesa; Contigo en la soledad, de Eugene O’Neill, Comedia a la antigua, de N. Arbuzov; Viejas, de C. Ortega; Arlequín servidor de dos patrones, de Carlo Goldoni; Entreteniendo al señor Sloane, de Joe Orton, entre muchos.

Luego de la última función de Coronación, el 6 de noviembre de 2016 en GAM, el crítico de teatro de El Mercurio, Juan Antonio Muñoz, escribió: “Ahí estaba ella, con su voz característica y esa capacidad única para decir, para hacer reír, para conmover, para transitar por las emociones más diversas. Viva y fuerte/frágil sobre la escena. Con una memoria prodigiosa”.

nellyyyy

Amor eterno

El romance entre Nelly Meruane y Juan Carlos Bistoto puede ser guión de una película romántica. Se conocieron cuando él, de origen argentino, llegó a dirigir Juani en Sociedad, serie que se grabó entre 1967 y 1972. Emilio Gaete los presentó y el flechazo fue inmediato. Cuarenta y cinco días después de conocerse, y luego que ella rompiera un noviazgo, se casaron. Este año cumplían 49 de unión. “Fuimos unos loquillos”, decía ella.

En los 70 partieron a Venezuela, donde permanecieron nueve años. Allá trabajaron en teatro y cine.

Durante su larga unión, no llegaron los hijos, lo que generó un dolor grande en Nelly. “Hubiera tenido dos o tres, pero no pudimos. Fue muy complejo para mí”, dijo en varias entrevistas.

Pese a los vaivenes, siempre hizo hincapié en que jamás se aburría con su marido: “No hay rutinas con él. En Venezuela, después de una función era capaz de llevarme a Curacao”.

La historia le atribuye haber sido la primera actriz en decir un garabato en TV. En Matrimonio de papel (1985) soltó un “ándate a la cresta” fuera de libreto.