Los Chingones: chile libre

Sebastián Alburquerque

Jueves 07 de junio de 2018

Esta pequeña picada de comida mexicana tiene una muy respetable barra libre de salsa de ají que vale la pena probar.

Si uno camina por Lord Cochrane sin poner atención seguramente pasará de largo de Los Chingones; es una breve vitrina en medio de picadas de completos y cafés de maquina. Adentro tiene la decoración mexicana de rigor, con guirnaldas en el techo y unas pocas mesas con taburetes bajo ellas. Tan breve como su vitrina es su carta, con tacos, quesadillas, tortas y nachos. Pero qué gran sabor.

Lo primero que se probó fue un vasito de pozole, un caldo levantamuertos mexicano que se hace con un maíz especial. No sé si se habrá hecho con ese choclo en particular, pero era espeso, picoso y lo suficientemente peculiar como para ser calificado de “exótico”. Especial para el frío, además. Después llegaron cuatro taquitos en masa de maíz (habían muchas masas para escoger, incluyendo unas de betarraga), rellenas con carne deshilachada, choclo y guacamole. Muy rico, sabrosa la carne y las tortillas.

Lo más destacable de Chingones es que se hacen cargo del picante de la comida mexicana, pero cumplen con la necesaria adaptación al paladar nacional. Por ejemplo, ofrecieron cocinar la carne con ají (por defecto no pica nada), y además tienen una barra libre de salsas de ají. Más de 20 salsas, ajíes secos, molidos y encurtidos están a libre disposición de los comensales, y se agradece. Hay varias como para hacer temblar las entrañas de los más adictos a la capsaicina, y otras más aptas para todo público (como la Valentina, emblema de las cocinas de todo México, es más sabrosa que picante y con un toque ácido muy rico). Si no sabes cuál elegir, están más que dispuestos a asesorar en la elección.

Ah, todo este combo de cuatro taquitos de maíz, más pozole, más agua de jamaica (y la barra libre de salsas de ají, no olvidemos), costó $6.500. Para volver.

Los Chingones. Lord Cochrane 20, Santiago